——NARRACIÓN DEL AUTOR—— El miedo que Mya sentía se elevaba cada vez más, sin embargo dejarse paralizar por el miedo no era una opción, tenía que hacer algo para salir de esta situación o por lo menos hacer tiempo hasta que Christian llegara. —¡Dinos la combinación! —exigió uno de los encapuchados. —Y más te vale no negarte —advirtió el compañero de este, el cual le apuntaba con el arma. Esos dos habían arrastrado a Mya hasta el estudio de Christian en dónde se encuentra la caja fuerte. Ella notó que los encapuchados sabían que el lugar exacto en el que estaba la caja fuerte, la cual estaba oculta detrás del retrato de los tres hijos de Christian. «Tal vez en el tiempo que Ricardo y Christian eran amigos, él se enteró de la existencia de esa caja fuerte y de su ubicación» Había pensado

