Su mirada intensa recorre todo mi cuerpo y da un paso más acercándose a mi haciéndome retroceder, pero mi espalda choca con la pared y Christian llega hasta mí acorralandome. —¿Q-qué haces aquí? —le pregunté titubeando nerviosa. —Quiero tenerte —me dijo colocando su dedo en mi pecho y luego lo baja hasta llegar a mi abdomen, para después colocar sus manos en mi cintura. Respiro profundo al sentir como mi cuerpo empieza a arder. Ese día me había dejado llevar y no puedo permitir que vuelva a pasar, debo recordar que Christian es o fue el esposo de mi hermana. Si dejo llevarme por mis sentimientos la estaría traicionando a ella. —No deberías estar aqui —le dije seriamente. —Cambiaste mucho y aunque aún no sé si pueda perdonar todo, quiero inténtalo —manifestó. Podía verlo en sus ojos,

