—Hola, preciosa - la voz de John me hace levantar la cabeza. Me levanto de mi asiento y voy a abrazarlo. Horita, fui furiosa a reclamarle por lo exagerado que estaba actuando, al contratar seguridad para las niñas, sin embargo, cuando dijo, que somos su familia y que su deber es cuidar de nosotras, no pude hacer nada más que ceder. La abuela me comento algo parecido esta mañana, me dijo: «es imposible decirle a un hombre como debe cuidar de su familia, su instinto protector lo hacen destruir a cualquiera que intenta dañarla». ¿Será cierto? —¿Ya contraste a las de seguridad que cuidaran a nuestras niñas? - lo veo sonreír por mi comentario. —Si Jason está tramitando todo, más tarde ellas vendrán donde ti, tú le darás el visto bueno, ¿Bien? - asiento - Amor, tengo que ir a resolver algunos

