CAPÍTULO XVI

1422 Palabras
Adriano Hume —Hijo ¿estás seguro que tu asistente aceptara? Aunque sigo teniendo dudas, me llama mucho la atención que Adriano Hume, la persona más egocéntrica acepte una chica como Luna, tu jamás te hubieras fijado en una chica como ella —analizo lo que dice mi madre —eres muy superficial y esa chica es diferente a todo lo que te gusta —Mamá, si lo hago es por el bien de la empresa. Siempre hemos querido que la empresa llegue a Francia y a otros países, esta es una oportunidad que no podemos desaprovechar y si puedo usarla para nuestra conveniencia lo haré. —Hijo no me gusta la manera que hablas. ¿Estamos hablando de un objeto? Porque si es de ella, es una chica y se ve que tiene un gran corazón, no solo lo hagas por los negocios de la familia sino hazlo por tu corazón, créeme que ganarás más si te enamoras de ella que de una empresa Francesa —mi madre está loca, como me podre enamorar de una persona como ella solo le tengo compasión por el problema de sus piernas y lo use como amenaza para tener lo que tanto he deseado mi empresa y seguir en el imperio de los mejores empresarios —Apoyo a tu madre, llegó el momento que sientes cabeza Adriano, eres el dueño de todo esto. Sabes muy bien que a tu hermano jamás le importó esta empresa. ¿Qué pasaría si te enamoras de ella? —comienzo a negar —no quiero que sufran ambos —Eso jamás y no estén haciéndose ideas en esa linda cabeza —me acerco a mi madre y la beso en la frente y tomo a mi padre de su hombro —Yo solo quiero que nuestro imperio crezca y el apellido Hume llegue lejos. —¡Ay hijo! -veo a mis padres suspirar —esperamos no te equivoques —Solo piénsalo ¿te parece campeón? —me regreso a mi lugar negando —Lo tomare en cuenta pero por ahora esperemos que acepte, el día de mañana llegará a trabajar y lo primero que haremos es casarnos por eso la mande a su casa el día de hoy para que fuera a reflexionar —además con mis constantes mensajes amenazandola que se quedara sin trabajo y en la calle —se los aseguro que ella aceptara. —Bueno hijo analiza lo que te digo no importa la empresa lo más importante es tener a alguien a tu lado, que te enamores y te consienta en ocasiones —mi madre menciona y ambos comienzan a caminar para salir de mi oficina, me quedo analizando pero viene a la mente los comentarios de Henry, nunca me podré enamorar de ella porque no es como las chicas que me agradan aunque cabe destacar que es muy bella de su rostro pero el problema de sus piernas, no puedo verme caminando en una entrega de premios o en las fiestas anuales a lado de mi cojita, una chica con aparatos ortopédicos, froto mi rostro y borrar esas ideas de mi cabeza. —¿Qué ha pasado? No tienes señales de tu asistente —mi amigo Henry está ansioso al igual que yo en saber su respuesta —No te voy a mentir Henry, estuve mandando mensajes amenazándola que le cerraré las puertas en todas las empresas y lugares en donde pueda pedir trabajo, puede que me llegue arrepentir por la decisión que tome tan precipitada en elegirla pero no me quedaba de otra era mi empresa o quedarme sin nada —Verás que aceptará pero amigo te aconsejo que trates de cambiarla, esas vestimentas no te van a favorecer es que ella es tan… —lo interrumpo antes que diga cosas que hagan que me arrepienta por esta absurda decisión —Ya lo se amigo, ya lo se —masajeo mi sien —Es lo que estaba imaginándome ahorita de llegar a todas mis cenas de negocios y que ella vaya con esos manera peculiar de caminar, pero no puedo aceptar perder este negocio así que me casare con ella, mientras las cenas y compromisos empresariales prefiero ir solo o con otras amistades, nunca podre caminar a su lado. —Es un matrimonio por contrato después te divorcias pero no dejes de disfrutar las maravillas que nos da la vida y yo te aconsejo que nunca la lleves porque pasarás vergüenza —su risa llena toda mi oficina — —Hablando de disfrutar las maravillas, quiero que me contrates a una de esas chicas amigas tuyas, recuerda solo una noche en el mismo hotel de siempre. Necesito quitarme el estrés —tomo mi celular para seguir mandando mensajes y atormentar su existencia de Luna cuando escucho que tocan mi puerta —Adelante —volteo para ver quien es y me encuentro a una Luna con ojos llorosos, un rostro golpeado y una maleta en mano —¿Qué haces aquí? —Vengo a entregarle esto —me entrega mi carpeta y me encuentro con su firma plasmada en esos papeles, sonrió —Has elegido la mejor decisión de tu vida, así que en este momento te convertirás en mi esposa. Henry ve rápido por los papeles para que Luna los firme, ese contrato con los franceses está hecho —veo a mi amigo sonreír y saltar de la alegría —toma asiento Luna para que en pocos minutos te conviertas en mi esposa —Observo mi contrato matrimonial y por unos minutos me olvido de ella, no dice nada y nuevamente me fijo en sus sentados, sus vestimentas nunca la llevare a una cena de negocios ¿de que servirá traer un vestido fino si lo va acompañar con esos aparatos horribles? —¿Qué te pasó en la cara? —veo que trae su mejilla roja —Nada —baja su mirada. —Levanto mis hombros si ella dice que no es nada grave le creo. El abogado entra a mi oficina con carpetas en mano con el acta de matrimonio, le indica a Luna en donde firmar para después cedérmela y firmar. —Adriano en este momento llevo los papeles con el juez para que estés legalmente casado, es necesario tener una copia de este contrato matrimonial —toma la carpeta para que todo siga en su orden. —Adriano viendo tus beneficios ella no tiene acceso a tu fortuna y nada que tengas en tus manos cabe destacar que si ella rompe este contrato puede ser demandada e ir a la cárcel —asiento y sonrío. La veo de reojo y una lágrima cae a sus piernas, porque me siento un imbécil. —Me gusta que siempre ves por mis beneficios, muchas gracias. Te puedes retirar necesito hablar con mi “esposa” —sale de mi oficina —Deja de llorar Luna no te voy a matar solo firmaste unos papeles que te hacen legítimamente mi esposa ¿Qué tiene de malo eso? Ve el lado bueno de las cosas y te pagaré tu operación. —Lo siento señor —nuevamente se limpia y ruedo los ojos no puede ser posible que todo lo haga tan difícil —Bueno Luna serás es importante que sepas ciertos puntos que no vienen en ese contrato, esta firma no te convierte en la señora Hume, no quiero que tomes atribuciones que no te pertenecen, no podrás meterte en mis asuntos personales y no quiero escenas de celos porque nunca serás mi mujer solo serás una imagen pero yo estaré con diversas mujeres, ¿entendido? Lo que hagas con tu vida Luna no me interesa solo sírveme para lo que te necesito y te contrate —su mirada se ve vacía, no se ve como antes pero ¿eso no me debe de importar? —¿entendiste? —grito de la desesperación y noto que la asustó —Sí señor, entendido —nuevamente baja su mirada —Por cierto cuando haya personas debes de llamarme con cariño pero detrás de esas puertas debes de dirigirte con respeto, no somos iguales al final sigues siendo mi empleada pero este es tu nuevo trabajo donde ganarás dinero -ella asiente con su rostro abajo -¿Entendiste? —Si señor Hume —sonrió al escucharla, así que llego mi esposa sumisa —Bueno como no tienes nada más que decir es mejor que nos vayamos en este momento a mi casa —camino hacia la salida y ella toma su pequeña maleta y viene detrás mío
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