Maricela Su cuerpo junto al mío dándome calor , faltaba una semana para la boda, para nuestra boda, todo era felicidad, alegría , complicidad , todo era muy sólido , yo la amaba y ella me amaba , me levanté del sofá y la fui a buscar ella estaba en la terraza en una reunión nocturna , Leo estaba con los abuelos, camine hacia el estudio y la vi concentrada, volví a la sala , tocaron la puerta , camine para abrirla. - Hola madre- dije sonriendo con dos Ramos de rosa entre mis manos. - Mi amor que alegría verte-lo abrace con fuerza , me sentí feliz por verlo. - Madre , qué guapa te ves y que alegría hay en tu rostro- la abrace- me alegro tanto- entramos a su casa , nos trajeron agua , me senté a su lado. - Que alegría que estés aquí – sonreí . - No podía perderme verte vestida de novia

