Maricela La textura de sus labios , el sabor de sus besos , Leo entre mis brazos , mis ojos cerrados, todo el amor se removió , revivió al verla , al tenerla cerca , ella se separó de mis labios. - Iré al auto ahora vuelvo – dije dejando a Leo con ella, le di una sonrisa y camine al auto , con una sonrisa y algo de culpa por ese beso al volver ella se puso de pie. - Yo te ayudo- le dije colocando a Leo en la carriola , el ya estaba dormido, con una sonrisa en los labios le dije- ¿me contratas?- ella me miró sorprendida. - Claro que te contrato – la mesera se acercó , ordenamos la comida. - Tendrás que cumplir el trato- la mire mientras ella con cara de ir prendida me miró. - ¿Cual trato?- no lo recordaba o más bien fingía no recordarlo, su mirada , su sonrisa. - Yo cuido a tu hijo

