- Bueno…, vale – murmuró -. Lo que pasa es que no sé si me acordaré muy bien. Hace tanto de esto… Se inclinó un poco para leer la frase con atención y yo acerqué mi cabeza a la suya. Podía notar cómo Barbie ya echaba humo. - ¿Cuál es el complemento indirecto? - Veamos… Bah, esta es muy fácil. En este caso es se – afirmó, señalando el vocablo con el dedo. Vaya, había acertado. Al parecer, Lengua se le daba bien. - Ah, claro. ¿Y el complemento… - me quedé sin respiración cuando alcé la vista y sus ojos negros se clavaron en los míos. Hacía cuatro meses que no los veía tan de cerca - …directo? – conseguí musitar, después de tragar saliva. - Lo – me contestó con un susurro. Esta era la primera vez en cuatro meses que le veía el rostro tan próximo y con tanta luz. En este momento, me par

