Esto era una gran y patética estupidez nivel se creyó algo real. Su ceño se frunció y soltó un gemido de dolor al llevar su mano a su ojo derecho, se dio vuelta en la cama hasta quedar de vuelta de frente. Abrió sus ojos con su respiración acelerada, hizo un mohín apoyándose en sus antebrazos en la cama. — ¿ Qué diablos me pasó?- Se preguntó cuando vio su reflejo en la pantalla de su celular. Su ojo estaba hinchado y morado, cada toque le dolía aún más. Su mirada se dirigió al fondo de la habitación. — Buenos días.- Le dijo con una sonrisa cínica en el rostro.- ¿ Qué tal tú ojo, Jahjah? A juzgar por su tono esto debió ser causa de ella. — ¿ Me golpeaste? — ¿ Yo? Para nada.- Le contestó con un toque hipócrita. – Solo te di lo que merecías por botar mis cervezas. — Y sigues con lo mi

