NARRADOR En el gimnasio estaba una mujer enamorada, pero muy enojada, se sentía traicionada. Su familia, sus suegros estaban enterados y permanecieron callados aceptando la relación entre el niñero y su esposo. Nunca imagino esa situación, pues, suponía que lo que estaba informada era solamente lo de su esposo y Erick. Afuera se escuchaban los fortísimos golpes dados al saco de entrenamiento y las palabras dichas con voz alta. Albert utilizó las llaves que tenía para introducirlas en la puerta y abrirla Entro muy despacio y la observo que estaba de espaldas golpeando el saco con puños y piernas, oteaba a ese saco que temblaba por la fuerza impuesta, era uno de los sacos más pesados. Se quedó parado ahí mismo mirándola y escuchando sus gruñidos y jadeos mientras masacraba ese saco guindad

