NARRA FANNY Abrí los ojos con dificultad debido al brillo del sol que ingresaba por la ventana, me viré un poco y escuche una respiración, al ver mejor, un hombre grande estaba a mi lado, dormido, con su cabello alborotado, se veía tan bello. Me sentía tan feliz, otra vez me encontraba en casa y aquí estaba a mi lado por el que tanto he luchado, mi hombre, mi esposo, mi amor. El único que me mueve el tapete. Ni corta ni perezosa, manosee lo que es mío, su pecho musculoso, esos cuadritos de su abdomen bien trabajado, besaba su cuerpo con deseo, gimiendo a cada lamida y beso. Se movió un poco, eso significaba que estaba sintiendo lo que le estaba haciendo. Al llegar a su cintura me tope con un obstáculo, su bóxer, de a poco fui quitándoselo dejando libre a esa anaconda devoradora. Me aguan

