NARRA ALBERT Y ahí estaba yo, esperando verla, volver a admirar su rostro, sus labios que adoro, su cuerpo, por eso cuando escuché ese claxon mi corazón comenzó a latir como caballo a todo galope, me dije a mí mismo «ya viene mi amor, por fin voy a volver a verla». Me apresuré a reunirme con mi suegro y mi cuñado. Cuando la vi emerger de detrás de uno de los vehículos de la emoción me arrodille con mis brazos abiertos, ella corrió cuál gacela para lanzarse a mis brazos para abrazarme y besarme, nos perdimos de este mundo, nada importaba en ese momento de puro amor, me sentía tan feliz de sentir de nuevo sus labios, de sentir su cuerpo de nuevo Fue un momento mágico, sin embargo, debíamos seguir con el plan, tuvimos que levantarnos y antes de que se fuera de nuevo, nos besamos hasta queda

