NARRA ALBERT GUZMAN Son las 5 am y todo está listo para la misión, mi suegro me llamó para informar de que los hombres del Don Luiggi llegaron y están esperando para acompañarnos. Lo único que no me gusta es que justamente a esos dos que están todavía enamorados de mi esposa son los que van a estar ahí conmigo. Fui a la habitación de mis hijos para despedirme de ellos, quiero hacerlo antes de que despierten, subí lentamente las escaleras, al llegar a la parte superior me quedé por un momento parado inhalando y exhalando aire. Caminé y abrí la puerta despacio, una luz tenue se vislumbraba adentro, miré a Erick acostado en su cama que estaba junto a mis hijos, me agache para dejarles un beso en la frente a cada uno y musite en voz baja —Hasta luego, mis amores, espero salir avante en esta

