8- Anillos

1344 Palabras
Alex Hamilton Voy directo a mi habitación con mi amigo pisandome los talones. Ni si quiera le dirigí una palabra cuando me abordo en la sala con rostro burlón. Sacudo mi cabeza con cada escalón que mis pies toman tratando de borrar ese vestido blanco de mi mente. Nunca me han gustado las chicas rellenitas, jamás me había detenido a mirar a una y aquí estoy admirando la forma en que cada curva llenaba ese vestido de bolandas blancos dándole un aspecto inocente a esa descarada abejita. Y esas tetazas balanceándose en ese escote tan a la vista, al ritmo de su respiración agitada cuando me acerque. Mi intención era tomar la carpeta y entregársela como un profesional. Pero ver su rostro y la forma en la que reacciono cuando entre a la habitación me obligaron a acercarme un poco guiado por mis impulsos masculinos y mi polla que se moría por ver más de cerca si llevaba sujetador y que modelo sería. Por Dios Debo parar, solo soy su jefe y la chica es una interesada. Debo grabarmelo en la cabeza. Al igual que sus padres que aceptaron una gustosa cantidad que la transferí está mañana por el matrimonio. - Detente Alex- la voz de Countornin me detiene ya cuando estamos dentro de mi espacio personal - ¿En serio piensas hacer esto? Asiento - Es la única manera ya te explique mi padre lo dejo bien en claro. - ¿Pero y Clara.? Mierda ni si quiera había pensado en eso. Yo y Clara llevamos una relación algo extraña hace cinco años nada formal, pero aún es mi novia aunque muchos no lo saben solo mi amigo ya que para el mundo ella solo es la mejor modelo de la compañía. - Le explicaré - - Si como digas - se burla y le lanzo una de mis almohadas. - Mejor lárgate y más te vale mantenerte a cien kilómetros de mi esposa .- le advierto antes de que me deje solo pero justo antes hacerlo se gira y me guiña un ojo antes de decir. - Falsa esposa.- y cierra la madera riendo. - Maldito imbécil - gruño entrando a ducharme para luego vestirme e ir a la empresa que tengo muchas reuniones programadas con el lío del concurso. # Mi día continúa como siempre y eso es un alivio. Todo sale bien, reunión tras reunión. Hasta que mi secretaria me anuncia la visita de mi ex madrastra la cual lucha para entrar a pesar de mi negativa para verla. - ¡Hablaré contigo quieras o no maldito ingrato!- chilla entrando con sus tacones a mi oficina mientras mi secretaria intenta dejarla afuera en vano. - Perdón señor, ella...- se disculpa la mujer- ahora mismo llamo a seguridad. - No te preocupes yo me encargo- me levanto ordenandole a la secretaria que nos deje solos. El rostro de Figuer permanece rojo de la rabia del color de su vestido y sus labios. Acercándose hacia mi escritorio con sus ondas moviéndose como la serpiente que es. - Veo que aún no hay anillo- se burla situando un sobre sobre mi escritorio con sello judicial. Y maldigo por no haber pensado en los anillos. Error de principiante me maldigo internamente. - ¿Que es esto?- pregunto con calma estirandome en mi silla para no perder la paciencia ante la sonrisa de poder que se pone en su rostro . - La orden oficial de que pronto recuperare mi fortuna, lo que por derecho me corresponde como viuda Hamilton. - Sobre mi cadáver - gruño. - Pues prepárate porque la primera audiencia será en quince días y a menos que estés bien casado con esa chica que lo dudo- se burla- Tienes todas la de perder. Si ella supiera que perder no está en mi vocabulario. - Vete de aquí o llamo a seguridad - le ofrezco tomando una respiración. - Tranquilo yo puedo sola hijito- me lanza un beso y se va balanceándose. Solo cuando estoy solo me permito gritar con rabia, con lo bien que iba el día. Ordenó un café y cuando ya me siento más calmado tomo el sobre y mi abrigo para salir de la empresa directo hacia una Tienda de joyería mientras llamo a mi mejor amigo en busca de ayuda con los modelos. Nunca pensé que pudieran existir tantos modelos de anillos de compromisos, pero bueno cada diseñador tiene su área. Y termino con dos alianzas sencillas y elegantes discretas, pero a la vez lo suficientemente llamativas para que la bruja esa vea en el Tribunal que si me case. Salgo de ahí muy satisfecho con mi compra cuando me entra una videollamada de Clara y sonrio. - Hola bebé - me saluda con una sonrisa desde donde parece su habitación en una suite. - Hola. -Ya te extraño a penas pude comunicarme estos días con las pasarelas y la nueva propuesta de quedarme un mes más en Brasil. Ha pasado mucho por allá después de lo de tú padre. Quisiera decirle todo pero en cambio niego. No sé cómo se tomará este hecho, igual no creo que importe. - ¿Te quedarás? Se que es una pregunta idiota de mi parte, ya que sé que es su sueño más grande. Y la verdad nunca me ha importado verla irse y venir. - Aún no me decido porque te extraño. La voz de su manager se escucha por detrás y se que es la hora de despedirnos. - Te dejo cariño, debo trabajar. Asiento y cuelgo la llamada. He pensado muchas veces terminar con Clara, ni si quiera tenemos una relación estable pero es una buena follada a la vez que se ha vuelto una amiga, no al grado de Cournier pero si una parte de mi vida. - A casa- ordenó al chófer entrando en el auto una vez guardo mi móvil y la bolsa que contiene la cajita de los anillos. Suspiro rendido y solo me concentro en el camino. Cuando llegamos a la mansión saludo a los guardias y le pido a mi mano derecha que me dé un reporte más tarde del día de Berli para luego dirigirme a su habitación con los anillos . Mis pasos se detienen frente a su puerta cuando escucho su voz a todo volumen cantando una canción en español y se me escapa una carcajada que tapo con mi mano al reconocer las palabras. Rata de dos patas Te estoy hablando a ti Porque un bicho rastrero Aún siendo el más maldito Comparado contigo Se queda muy chiquito Maldita sanguijuela Maldita cucaracha.... Anoto en mi mente más tarde buscar la canción ya que parece entretenida, y con una letra algo peculiar. Al ver que no escucha mis toques en la puerta por su canto abro la puerta que se encuentra sin seguro encontrándome a Berli encima de la cama con a penas una toalla enlazada en su cuerpo y otra en su cabello y el cepillo de peinar en mano como micrófono. - Ahhhhh- grita al conectar sus ojos con los míos dejando caer el cepillo y pegando un brinco que safa el nudo de su toalla haciéndola gritar aún más alarmada. No sé si correr a ayudarla o seguir estático admirando tantas curvas. Es como una Diosa que tiene todo y más para dar. Joder, incluso nunca pensé que las celulitis en unos muslos de una mujer se vieran tan atractivas y la perfecta uve depilada y sus tetas. - Girate maldito pervertido - chilla cubriéndose con las sábanas al no poder coger la diminuta toalla. - Perdón - me disculpo saliendo de allí costandome trabajo moverme. Joder Le acabo de ver las tetas también y no creo que pueda sacar ese cuerpo de mi cabeza. Soy un maldito pervertido. Mientras me dirijo a mi habitación, mañana hablaría de lo de los anillos con ella. Ahora debo sacarme este incidente de la cabeza. Por eso debes evitar a esta chica- me recuerda mi lado racional de mi cabeza. Holis Feliz año nuevo 2024 Capítulos de regalo?
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