AUTOR. Una vez que Arvid la alejó de él, cuestionó —¿Por qué no contestabas? —Iba manejando… —Me pareció ver qué ese idiota te entregaba las llaves del coche. —Arvid, no tengo ánimos de discutir menos aguantar esos celos tontos—, dijo sentándose —Ellyün está en casa de esa gente sumamente peligrosa, nosotros prometimos ayudarle y no hemos hecho nada. —Lo intentamos, Deeren buscó un buen abogado, pero Ellyün rechazó su ayuda. —La tiene bajo amenaza—, suspiró frustrada, miró a Arvid y le acarició el rostro, acercó sus labios y antes de besarlo dijo —Te amo, no pelees conmigo, por favor. —No quiero pelear mi amor, pero hay veces siento que… —¿Qué no te amo? —, Arvid bajó la mirada —¿No seas tonto, de qué manera quieres que te demuestre mi amor? —, Arvid sonrió y ella preguntó —¿Cas

