—Despacio por favor.—Le suplique
Lance otro grito cuando él comenzó a conducir, en principio fue lento, pero luego aumentó la velocidad.
Luego de unos minutos logre recuperar el aliento, el pánico comenzó a irse.
Comencé a disfrutar el tenerlo cerca.
Podía inhalar su aroma a loción y el aire en mi rostro es fascinante.
Simplemente, comencé a disfrutar del paisaje y del momento que dudo, se vuelva a repetir.
—Fer estás viva —Bromea el cuándo se detuvo.
—Obviamente sí
Él colocó la patita del monstruo y luego me volvió a cargar para bajarme. Cuando nos quitamos los cascos él no se contuvo y volvió a reír.
—¿Qué?
—Tu cabello es un desastre
Él bajo su mirada hacia la mía y llevo sus manos a mi rostro para acomodar mi cabello con las manos, creo que no se da cuenta lo nerviosa que me pone.
Mientras él coloca el candado a la motocicleta yo observe el edificio. Se trata de un orfanato de niños y refugio de madres solteras.
Me pregunto si es la dirección correcta y si lo es porque me trajo acá
—Ven—me guío hacia la entrada
Él toco el timbre del lugar y simplemente esperamos a que alguien nos abra, desde acá se escuchan gritos de niños jugando.
—En el almuerzo comentaste que adoras a los niños.
—Así es, quiero estudiar pediatría.—Le comentó
—Tengo unos amiguitos que presentarte.
—¿Cómo conoces este sitio?— Indagué
—Viví un tiempo aquí cuando era pequeño hasta que mis padres adoptivos me llevaron con ellos. El lugar es muy agradable, pero no es como tener una familia.
—Me imagino
—En mis tiempos libres me gusta venir, se necesita mucha ayuda.
— ¿Por ellos estudias medicina?
—Exacto aquí y en el barrio donde vivo no hay ayuda médica. Mi sueño es fundar un dispensario para atenderlos.
—Él rodea los ojos —Te debo estar aburriendo
Negué con la cabeza —Claro que no, es muy hermosa tu idea. Si algún día termino la carrera cuenta conmigo.
Él ríe —No necesitas terminar la carrera, podría enseñarte un par de cosas sobre medicina y como atender a los niños.
—De verdad
— Si, solo si quieres
—Claro que quiero
No contuve mi emoción y le di un abrazo, en principio se quedó helado y luego me lo correspondió.
—Lo siento, fue la emoción. ¿Cuándo empezamos?.
—Ahora mismo
Rafael me presento a un par de personas, dos chicas y un chico que son voluntarios y los empleados del hogar.
Fue una tarde maravillosa, Rafael me presento con las encargadas del lugar luego recorrimos las instalaciones y finalmente me presento a los niños quienes son una ternura.
Nos dedicamos la tarde a jugar, las niñas me enseñaron su cuarto, muñecas y también me dediqué a hacer galletas con ellas.
En este lugar hay varios talleres entre ellos bordados, cocina y manualidades, le enseñan un oficio a las madres para que puedan independizarse cuando decidan irse del lugar.
Rafa se dedicó a jugar al fútbol con los niños quienes lo adoran, mi parte favorita fue cuando me llevo al pequeño consultorio que tienen y me presento con el médico del lugar.
Fue un día agotador, pero estoy feliz porque nunca me había sentido tan útil. Otorga una gran satisfacción el pasar tiempo con niños tan amorosos y hermosos.
—No te dejaban tranquila, se aprendieron tu nombre.
Reí fuerte —Son un amor
—Te hice trabajar así que ahora te invito a cenar.
—Claro muero de hambre.
Cuando salimos del lugar nos dimos cuenta de que ya ha oscurecido, lo bueno es que le envíe un mensaje a papá diciendo que llegaría un poco tarde debido a mis falsas tareas.
Al notar que el clima ha refrescado él me cubrió con su chaqueta luego me cargo en brazos para subirme en la motocicleta. Cuando él se subió me abrace de él reposando mi cabeza en su hombro.
—Ahora no gritarás — Bromea
—Que gracioso
Luego de unos minutos, creo que media hora llegamos a un restaurante muy bonito y el cual está casi vacío debido a que es día de semana. No me importaría engordar porque tengo mucho apetito.
—¿y quién es él? —Me pregunta cuando nos sentamos en la primera mesa que vimos
—¿Quién?—Pregunte confundida
—Buenas noches, les dejo la carta—Nos comenta la mesera llegando —¿Saben que ordenaran?
—Una hamburguesa doble completa, sin lechuga y también papas por favor.
Él ríe fuerte al verme
—Usted joven
—Una hamburguesa completa y yo si quiero lechuga
—Para beber
—Una coca cola
—Un agua saborizada
Estoy roja de la vergüenza al haber pedido más comida yo que él. Se que en las citas las chicas no suelen comer, pero yo tengo hambre y me encanta la comida chatarra.
—No me has respondido ¿Quién es él?
—No sé dé que hablas
—El chico que te gusta
Debo admitir que eso me sorprendió bastante, no supe que decir y simplemente permanecí en silencio durante unos minutos.
—Fabián y yo no tenemos secretos, él me comento que lo rechazaste porque te gusta alguien.
Reí fuerte y simplemente comencé a jugar con mi cabello. Eso lo hago cuando estoy nerviosa y en este momento soy un manojo de nervios.
— Lo invente para que no me moleste, no se lo digas por favor.
—Claro, es un buen chico solo un poco loco. —Él se acerca a mí y toma mi mano jugando con mi pulsera —Entonces no te interesa nadie
Simplemente, negué con la cabeza —En él no, tu amigo mujeriego es como mi primo Claudio, no estoy interesado en alguien así.
—Que bueno que no soy así
Me pregunto por qué me dice eso, creo que estoy alucinando, pero mi torpe corazón me dice que está coqueteando conmigo.
Él lleva su mano a mi cabello acomodándolo detrás de mi oreja sin dejar de mirarme a los ojos.
—No lo sé, no te conozco lo suficiente y pareces coqueto.
—coqueto yo—Él ríe
—¿Te gusta Emma? — Le pregunté directamente
—No la conozco lo suficiente
—Muy gracioso a ustedes no les interesa conocernos, solo el físico.
—No generalices. El físico influye, pero no es lo más importante, al menos para mí.
—¿y qué es lo más importante para ti?
Nuevamente, fuimos interrumpidos cuando la mesera se acercó a nosotros trayendo nuestras órdenes, al ver esa deliciosa hamburguesa mi vida se hizo agua. Sé que la comida chatarra hace daño, pero es mi gusto culposo.
—Ahora tú no respondiste
—Te quedarás con la duda, solo te diré que me gustan las rubias. —Él ríe por lo cual no puedo saber si lo dice de verdad o es una broma
—Eres muy mala persona
—Soy el peor
Cuando terminamos de almorzar él me llevo a casa, no negaré que papá me regaño por llegar tarde, pero valió la pena.
Yo creo que le gustó, no puedo estar tan confundida. Estaba coqueteando conmigo y con ese me gustan las rubias pudo referirse a mí.
Si es verdad que le gustó, que haré con Emma. Tal vez ella lo entienda porque es mi mejor, pero lo más probable es que se enfade.
No puedo arruinar mi amistad, le hablaré claro y le diré lo que siento por Rafa porque es lo único que puedo hacer. Yo me alejaría de él sí supiera que ellos tienen algo, pero no estoy segura