Capítulo 78. Entre susurros y atrevimientos… una propuesta inesperada. Con los fuegos artificiales aún brillando en el cielo, Salvatore bailó con Grazzia en el centro del jardín, donde otros invitados comenzaron a unirse a la pista de baile improvisada. -- No puedo creer que Marco haya hecho esto – murmuró Grazzia mientras se movía al ritmo de la música. -- Tal vez exageró un poco, pero mira a todos. Están felices, y eso es lo que importa, ¿no? – le respondió Salvatore, sosteniéndola más cerca. Poco a poco, la frustración de Grazzia se desvaneció. Miró a su alrededor y vio a sus amigos y familiares disfrutando de la noche, riendo y bailando. Incluso Marco, que ahora estaba en medio de la pista haciendo movimientos ridículos, logró arrancarle una sonrisa. -- Supongo que fue una buena i

