Por Gonzalo Ellos tendrían que ser mi centro de atención, mi mundo entero junto con Mati y con mi esposa. Quisiera ser lo más importante para ellos, como lo era antes. ¿Lo seguiré siendo? ¿Cómo logró Elizabeth que Mati no me vuelva a llamar? ¿Qué le habrá dicho de mí? Conociéndola como la conozco, no le debe haber dicho nada malo, aunque estaba dolida y desesperada el día que la dejé. Pero es Elizabeth. Ella es la mujer soñada, por la que perdía la cabeza cuando la miraba, porque absolutamente siempre me dejaba sin aliento... aún estando embarazada. Es imposible que le diga algo malo a Mati, si no es por mí, es por él, no permitiría crearle algún resentimiento hacía mí. Realmente no fui un buen hombre, ni siquiera fui un hombre. A nuestra bebé la esperábamos, la soñamos, los dos

