Llegamos a casa, estaba a unos pocos metros de la playa. Miro el lujo del lugar y puedo asegurar que lo tenía todo. Una bella y sexi mujer que estaba loca por mí, un hijo sano, inteligente y hermoso, una beba que en ese momento venía en camino, también sana y salvo esos pocos días de contracciones que Elizabeth tuvo que hacer reposo, teníamos una vida s****l plena, ella me seguía dejando sin aire con su sensualidad. Éramos jóvenes, tengo una buena estampa, lo sé. Tenemos dinero, bastante más del que necesitamos para vivir con muchos lujos. ¿Por qué hice mil cosas para perder a la mujer más maravillosa que existe? Siempre fui caprichoso… y estuve todo un año dedicándome a perder el amor más increíble que tuve. Si hasta sentía vergüenza de llevar a Sonia a ciertos lugares. Cuando c

