Por Gonzalo Ella era todo para mí, recuerdo que la vi y no podía ni describir todo lo que sentí, había ido a buscar a Damián, que había empezado a salir con Mónica y lo presionamos con Jorge, porque nosotros dos pretendíamos seguir de joda para siempre. No le reclamé nada de lo que tenía en mi mente, que era un obsoleto discurso machista. No podía dejar de sonreír, logré que aceptara mi invitación a cenar, me olvidé de Damián y de Jorge y de mis propósitos, creo que lo quería convencer de hacer un viaje, ni recuerdo a donde, con amigos. A partir de ese momento no quería separarme de Elizabeth ni un segundo. Enseguida se la presenté a mi familia. Quedó embarazada a los pocos meses, no podía ni controlarme cuando la tenía cerca. Disfrutamos cada segundo del amor que vivíamos. Sigo s

