El trabajo siguió y una visita no esperada estaba entrando a la gran torre del las oficinas "Torrealba Enterprise" Leonardo un gran amigo y colega de Magno, había llegado a la ciudad y como de costumbre lo visita, se quedaría aproximadamente un mes y él más que nadie sabe que su gran amigo necesita un apoyo.
Leonardo subió en el ascensor y solo cuando iba saliendo de él, sus ojos conectaron con la hermosa Crystal, a sus ojos ella es la más hermosa de todas, pero ella es tan seca y distante, que siempre apaga esa llama con solo abrir su pequeña boquita.
-. Buen día Crystal, ¿como amanece la más bella flor de esta empresa? -.
Ella solo puede mirarlo con desprecio y echarle malos ojos, no lo soporta.
-. No está de buen humor, la fecha se aproxima y parece un león enjaulado -. dijo sin siquiera mirarle.
El sonido de sus tacones retumba en todo el piso, ella se cree la dueña de toda la empresa y menea su cuerpo de una manera que vuelve cada vez más loco a Leonardo, pero él estaba más claro que el agua, esa víbora estaba detrás del corazón de Magno y él no aceptara a más mujeres y menos a ella que era íntima amiga de su esposa.
Él entró a la oficina y ahí estaba su amigo, era media mañana y un vaso de licor adorna su mano, en la cual aún lleva su anillo de matrimonio.
-. ¿Puedo pasar? -. preguntó mientras observa a su gran amigo.
-. Ya estás adentro, que tanto preguntas amigo -.
Leonardo le dio un fuerte abrazo a su amigo, por motivos laborales ellos se veían poco, pero cuando lo hacen, era para saber el uno del otro, desde el detalle más mínimo de sus vidas.
-. Quieres un trago? -.
-. Claro que sí, te acompañaré con unos cuantos -.
Magno sirvió el vaso a su amigo y ambos se sentaron a conversar, tenían mucho guardado y era el momento de sacarlo.
-. Dime, ¿qué piensas hacer con tu vida? te has vuelto un hombre cerrado y amargado, antes no eras así -.
-. Ella se llevó todo de mi, y lo que más me duele es que le pedí a Dios que la dejara a mi lado, y no fue así, él se la llevó -.
-. Déjala ir amigo, debes rehacer tu vida -.
-. Es que ese es el problema, yo aún siento su presencia, yo siento que ella está viva -.
-. Amigo, yo estuve ahí y la vi morir al igual que todos, fui a su corto funeral y a su entierro, era ella la que estaba dentro de ese ataúd muerta, debes aceptarlo -.
Magno se levanto para mira hacia el cielo a través del ventanal, se tomó el trago de golpe y se sirvió otro, debía confesar a su amigo lo que le había sucedido el día de hoy por la mañana.
-. Mi padre llevo a otra joven a casa hoy, me está pidiendo casarme con ella -.
-. Y, ¿salió corriendo como las demás? -.
-. No, ella tiene un carácter fuerte y no me permitió que la humillara, ella fue clara al decir que sería mi esposa -.
-. Amigo acepta a esa mujer, necesitas que alguien sane tu corazón -.
-. Y que, ¿si mañana ya no es la indicada? ¿dejaré que la maten? como hicieron con Esmeralda, estoy cansado de mi familia, ya no controlan mi vida, pero tienen tanto poder -.
-. Solo tu puedes decidir que hacer, ahora dime ¿cómo vas a lidiar con ese día? -.
-. Será su primer aniversario, claro que voy hasta su tumba como todos los domingos y le llevaré flores -.
-. Será lo mejor, ahora te dejo, estaré un mes en la ciudad, pero ahora voy a hacer algo que me apetece y volveré en una semana -.
-. Gracias por venir, pensaré lo que me has dicho -.
Leonardo se fue y Magno no tenía más opción que trabajar, era el CEO de la empresa de su familia, los mayores le habían dado todo el poder después de que Esmeralda murió, por esa razón la prensa estuvo encima de él, nunca se comprobó el accidente, pero todos pensaron que para el CEO obtener su respetuoso puesto, tuvo que entregar la vida de su mujer.
Al final del día el salió rumbo a la mansión Torrealba en donde vivían todos los Torrealba, desde la muerte de su esposa él fue incapaz de regresar a su casa, pero un accidente automovilístico en el camino lo detuvo, sería un evento que marcaría un antes y un después, desde ahí partiría su nueva historia de vida.
Había un accidente, era como revivir el pasado, el carro estaba volcado en medio de las oscuras calles de la autopista, Magno se bajó y vio a un hombre herido, llamar a los servicios de emergencia no era una alternativa, el decidió sacar al hombre con ayuda de sus guardaespaldas y meterlo en su auto, aún estaba con vida y él necesitaba ayudarlo, condujo a toda velocidad y llevó al joven hasta el hospital más cercano, fue ahí donde él dio aviso a las autoridades, pero solo cuando el hombre estaba siendo atendido.
-. Señor podría explicar que sucedió? -.
-. Iba pasando en la autopista y vi el auto volcado, no lo pensé y lo traje hasta acá, debo quedarme o puedo irme? -.
Los policías conocían a Magno, era el hombre más importante de la ciudad y era obvio que sabían de él, no dudaban de su palabra y el auto fue reportado y custodiado por unos agentes.
-. Entiendo, puede irse señor -.
-. Que tenga buenas noches -.
El se fue tranquilo, como le hubiese gustado que el accidente de su esposa hubiese terminado así, él no conocía al hombre, sin embargo él lo auxilio y gracias a su rapidez, el hombre ahora estaba con vida.
Magno regreso a casa y lo primero que se encontró en la puerta fue a su abuelo, era como una patada en los granos, lo tenía cansado de tanto dar órdenes.
-. Abigail se vendrá a vivir a la mansión hasta esperar el día de la boda -.
-. Tienes muchos nietos, busca uno con quien quiera casarse, uno más joven y acorde a su edad, ya estoy viejo y no le podré dar una buena vida, podrías pensar por un momento en otra persona que no seas tú? -.
-. Es por su bien, su padre me debe dinero, quiero una esposa para ti, eres mi heredero y aún no veo a tus hijos correr por la mansión, me lo debes -.
Magno termino de entrar y dejó al anciano hablando solo en la entrada de la mansión, estaba cansado de siempre lo mismo, tendría que irse a vivir a su antigua casa, subió las escaleras y detrás de él solo podía escuchar los gritos del anciano.
mientras lo reprendió.
Una ducha aliviaría sus males, Magno era una delicia de hombre, su pecho bien definido y con bellos los hacía lucir un hombre maduro y provocativo, la mañana siguiente estaba lloviendo muy fuerte, aún así el decidió salir, quería pasar por el hospital y saber cómo estaba de salud el hombre de la noche anterior, él llegó y los policías lo reconocieron rápidamente.
-. Señor buenos días -.
-. Buenos días, Por favor quiero ver al hombre del accidente -.
-. Señor el hombre entró en estado de coma, pero puede pasar a verlo, venga y lo acompañó, debe colocarse una ropa adecuada -.
Magno siguió al hombre, le pidieron usar un traje para no contaminar el área y lo hicieron pasar a cuidados intensivos..
El al entrar vio todas las camas que habían en la unidad de cuidados intensivos, el hombre estaba conectado a máquinas y entubado, a Magno le causó tristeza verlo así, pero sus ojos se centraron en una cama en especial, había una morena de cabellos rizados, estaba conectada igualmente a máquinas, el se acercó y le causó mucha intriga verla en ese estado, estaba muy delgada, aún así ella seguía ahí viva.
-. Le decimos la bella durmiente, está a punto de cumplir un año desde que sufrió ese trágico accidente y quedó en estado de coma -.
Magno se asustó y volteo a ver a la enfermera que le estaba contando la triste historia de la joven.
-. Es una lástima, se ve que era una mujer muy hermosa -.
-. Aún lo es, su tiempo a culminada en la unidad, tiene que desalojar el área -.
Magno miro a la enfermera y se acercó a la mujer que le había llamado su atención, el sujeto su mano y sintió que estaba caliente, se acercó a su oído y pronunció unas pocas palabras antes de irse.
(( Se valiente y despierta bella durmiente ))
Un trueno se escuchó con gran potencia, Magno miro por la ventana y su corazón se arrugó, un recuerdo llegó a su mente, Esmeralda su bonita esposa, no escuchaba ese sonido desde aquella noche, sintió el relámpago hasta lo más profundo de sus huesos y sus vellos de la piel se erizaron instantáneamente, él debió desalojar el lugar por petición de la enfermera, volteo a ver por última vez a la mujer que yacía en una cama de hospital.