El avión despegó y poco a poco se fue sintiendo cómo iba en ascenso, los médicos que acompañaban a Alexa en el viaje, no se separaron de ella, la camilla iba anclada con medida de seguridad y sus cuidados adecuados, no era la primera vez que ellos realizaban un traslado con esta magnitud de importante, pero la situación de Alexa era de vida o muerte.
Deseaban llegar al lugar de refugio, ellos tomaron un vuelo de doce horas, ella llegaría a una casa hogar en donde habían muchas historias reflejadas en los rostros de los habitantes, ellos eran una comunidad alejada de la civilización llena de mucho amor.
Ellos llegaron y una ambulancia los estaba esperando para el traslado, los médicos se quedarían en el lugar solo 48 h y luego volverían a su lugar de trabajo, no podían poner a los enemigos ocultos alerta de sus pasos.
Ella fue ingresada a una cabaña privada en dónde estaría monitoreada por un médico y una enfermera, habían destinado una gran cantidad de dinero en salvar su vida, ahora solo quedaba de su parte despertar y saber quién era ella en realidad (Ahì seria donde todo se complicaría, alexa ya no existía, era Esmeralda en un cuerpo ajeno)
-. Hola Dante, ¿cómo estás? Tiempo sin vernos -.
Dante era el médico de la fundación, era él quién atendía a todas los pacientes que eran llevados a una recuperación, muchos eran drogadictos, lo que más llegaban eran mujeres maltratadas por hombres, más que todo de hombres poderosos a los que la ley no les llegaba, ellos eran intocables para el mundo
-. Hola Gabriel, estoy bien, y más ahora que te entrego a mi paciente favorita, se que podras darle los mejores cuidados aquí -.
-. ¿Dime cómo se llama? Y cuál es su diagnóstico? -.
-. Se llama Alexa, pero por cariño la llamamos la bella durmiente, llegó por un golpe en la cabeza, y entró
en coma, alguien la quería muerta y estaba siendo envenenada poco a poco en el hospital, aún no hemos conseguido al infiltrado, esperamos y aquí pueda despertar -.
-. Que historia más triste, y dime cada cuando son sus terapias -.
-. Estaba en cuidados intensivos, no ha recibido terapia en un año, sabes que mientras menos personas entren ahi, sera mas seguridad para los pacientes -.
Dante se preocupó, su cuerpo estuvo sin movimiento por un año entero, ella necesitaba que alguien moviera cada articulación de su cuerpo, así sería más fácil cuando le tocará despertar, pero tenía a la mejor fisioterapeuta en su equipo y confiaba en ella, esperaba ayudar a la bella durmiente y como todos sus pacientes tenga un final feliz en su historia.
-. No te preocupes, ella se recuperará aquí, te quedarás? -.
-. No tengo duda de tu trabajo, ella se recuperará aquí, regreso mañana, otros pacientes me esperan, sabes que me entrego de lleno al hospital-.
-. Vayamos por un café mientras ella es instalada, la dejaremos descansar hoy, y mañana empezaremos con sus terapias -.
-. Está bien, vayamos -.
Gabriel miró el pecho de la mujer que subía y bajaba mientras Alexa respiraba suavemente y con un ritmo armonioso, él se retiró de la cabaña y se fue al café con su colega, tenían mucho tiempo sin conversar, muchas vicisitudes pasaron por sus vidas y ahora volvían a reencontrarse.
Mientras ellos compartían un café, el sonido de una ambulancia llegando al lugar los alertó, Dante no tenía notificación de algún paciente nuevo, el lugar estaba aislado de la civilización y ellos resguardaban las vidas de muchos seres inocentes, pero sus ojos se abrieron de par en par al ver nuevamente a su colega, Estefanía, ellos se habían alejado por el cariño que tanto se tenían, ambos hombres se habían enamorado de la Doctora residente nueva del hospital en aquellos años, ahora eran dos adultos y ella seguía siendo la mujer más bella que ambos hombres habían visto, ellos se levantaron de la terraza y fueron a recibirla, ambos estaban nerviosos, no querían iniciar una nueva guerra entre ellos.
-. Hola chicos, tiempo sin vernos, ambos están trabajando aquí? -.
Dante miró a Gabriel y decidió iniciar la conversación..
-. Hola Estefanía, yo estoy a cargo de la fundación este año, y Gabriel solo trajo a una paciente, y dime, ¿a quién has traído? -.
Estefanía no podía creer que ellos aún se ponían nerviosos al verla, ella no estaba interesada en interrumpir su carrera para vivir un amorío, todo tenía su tiempo y ahora no era el momento, quería seguir ayudando con sus conocimientos a la sociedad, ser la mejor en su rama.
-. Hola Gabriel, ¿estás mudo?? He traído a una pequeña de cinco años, viajaba con sus padres y la camioneta se volcó, ella quedó viva y fue llevada al hospital, pero estando ingresada en el, recibió dos atentados y por poco acaban con su vida, la policía no quiere avanzar con la investigación, otro caso más de mafias y sobornos -.
-. Hola Estefanía, estoy bien y no estoy mudo, y la niña está bien? -.
-. Si, ella está bien, viene dormida, pero necesita de mucha atención, ha dejado de hablar y le cuesta mucho socializar -.
Dante se preocupo, no tenía más habitación disponibles, el lugar estaba abarrotado, ellos habían propuesto construir un lugar más grande, pero todo dependía de las personas que ayudaban económicamente, no podía poner a dormir a una niña tan pequeña con un adulto desconocido, solo tenía una opción y era que la niña compartiera la cabaña con la bella durmiente, estaría cuidada por la enfermera que estará ahí el día entero.
-. No sabía que sería ingresada, ahora no hay habitación disponible, pero podría compartir la misma habitación que con la bella durmiente, es una joven la cual fue traída por Gabriel el día de hoy, está en un sueño profundo, por lo cual no le molestara el ruido que pueda ocasionar la pequeña -.
-. Fue algo que se nos ocurrió de último momento, no teníamos tiempo para una documentación, por lo tanto, te la debo, si crees que puedan convivir juntas, pues me parece bien, ahora los dejo, debo regresar, puesto que el deber me llama, hasta pronto chicos -.
Estefanía se volteó y los dejo con la boca abierta, ella era así de seca y distante, la ambulancia salió del recinto y ellos llevaron a la pequeña cargada hasta la habitación, como aún estaba pequeña y había una escasez de cama, le habilitó una cuna que era mucho más grande de las habituales, la niña venía despierta, solo que tenía tanto miedo que se hizo la dormida, Dante se dio cuenta y la dejó en la cuna para luego salir en buscar de un peluche, ellos no estaban acostumbrados a recibir a niños, pero era un caso especial del cual no pensaba rechazar.
-. ¿Será un caso difícil? Mañana me voy a primera hora, ahora regresaré al hotel, espero algún día uno de los dos pueda conquistar ese corazón de piedra -.
-. No te preocupes Gabriel, será un desafío nuevo al que nos enfrentaremos, pero te aseguro que podremos ayudarla hasta que consigan un hogar para ella, no creo que seamos de sus gustos, ella ni nos mira -.
Ambos: Jajaja Jajaja
Ambos hombres rieron, pero era cierto, ella era una mujer distinta, ella estaba enamorada de su misma y ellos no eran rivales para ella, ahora entendieron que esas batallas de conquistarla cuando la conocieron, solo fue una perdida de tiempo, gracias a la madurez de cada uno, no terminaron siendo enemigos.
-. Que tengas un feliz viajes, yo seguiré mi trabajo amigo -.
Dante se despidió de Gabriel y se fue a su oficina, busco una caja en dónde habían unos juguetes y ahí encontró muchos que a la niña le encantaría, se fue a la caballa y ella estaba solo sentada con sus pies fuera de la baranda y mirando a la bella durmiente fijamente.
Los niños eran unos receptores, ellos podían percibir tanto lo bueno como lo malo.
-. Hola preciosa, mira lo que te he traído -.
Dante le mostró una muñeca y un peluche de unicornio, la pequeña los miro y dudo en recibirlos, pero al ver que él usaba una bata de médico, ella confió en él, pero no era capaz de hablar con nadie.
-. Veo que no quieres hablar, no importa, yo igual te haré compañía -.
Dante se sentó cerca de ella y observó como ella miraba a la mujer enfrente sumergida en un sueño profundo.
-. Ella se llama Alexa, y también tuvo un accidente parecido al tuyo, tú no quieres hablar más y ella no quiso despertar, pero aún ella está aquí con nosotros al igual que tú -.
Atena una pequeña de Cinco años, solo podía asentir y mirar con admiración a la mujer de cabellos ondulados, le llamo mucho la atención.