Estoy en mi cama acostada, llevo casi todo el día aquí. Es domingo por la tarde intento distraerme con el otro libro que ya había comenzado a leer y deje a medias, La materia Oscura, ¿Por qué soy así? Llevo tanto tiempo leyendo que ya comienzo a cansarme, sé que mi madre está afuera asiendo prácticamente lo mismo, en su cuarto leyendo algún libro interesante, sino escribiendo mensajes por su teléfono a sus amistades, a veces me sorprende cuantos amigos tiene en todas partes, son muchos más que los míos, de eso no tengo dudas, me parece increíble. Una llamada interrumpe mi trance lector. Es Nicole, que sorpresa. — ¡Hola Niii! — le contesto llena de alegría — ¿Cómo estás? Cuanto tiempo sin hablar por llamada. — ¡Dianaaaa! Ay, disculpa tanto abandono — se ríe — Ya sabes que

