Seguimos en nuestra búsqueda de nuevas emociones revisando todo los rincones del parque, algunas atracciones están cerradas por mantenimiento y otras dan tanto repelús como la primera en la que subimos, ni loca me subiría. En nuestra búsqueda conseguimos una llamada Las Alfombras Mágicas, consta con tres toboganes diferentes para bajar uno más inclinado que el otro; Paula logra convencerme de que será divertido y yo solo pienso en los gritos de las personas al caer. ¿Por qué nos gusta tanto el peligro? En fin, termino por subir y tomo mi “Alfombra”, un paño grueso de plástico con una agarradera al frente. Parece más bien un trineo de agua. Las personas bajan de tres en tres, los más osados se lanzan por el que parece una caída recta, mientras que los otros dos son más norma

