No logre conciliar el sueño en toda la noche, me sentía agotada y agobiada. Asha había salido muy temprano en la mañana con el pretexto de ir a comprar los ingredientes para mi medicina, mientras yo me acurrucaba bajo mis cobijas, sabia que no podría dormir, sin embargo, me sentía segura y reconfortada estando en ese lugar… Sabía lo que tenía que hacer, es decir, realmente no tenía ninguna otra opción que no implicara la muerte de muchas personas inocentes, pero me reusaba a aceptarlo, no quería ni imaginar la vida de tortura que me esperaba, tan solo de pensarlo me sentía asqueada y temerosa. “Basta Ailén, detente por un momento, deja de pensar en ello, dale descanso a tu mente” … yo misma me trataba de obligar a dejar a un lado esos pensamientos, pero desgraciadamente eran mas fuertes

