El aire comenzó a volverse más y más frio, sentía como cada una de mis células se estaban congelando, mi cuerpo se sacudía fuertemente, aunque a esas alturas ya no sabia si temblaba por miedo o por frio. Mis manos se encontraban completamente entumecidas y mi cuerpo adolorido de tanto frio que sentía, sin embargo, pensaba que eso era perfecto, así, si moría congelada, no seria mi culpa y no tendrían que castigar a mi pueblo…y como si me hubiese leído la mente, de pronto sentí como me cubría el cuerpo con una gran piel, aunque mi plan inicial parecía perfecto, debo admitir que me sentí realmente reconfortada con la sensación del calor regresando a mi cuerpo. No se si fue el frio, si fue el cansancio o todo el miedo que había sentido en ese día, que, con el tibio confort que sentí bajo

