Mía -¡Mia, el doctor dijo reposo absoluto!- me regaña Jordan trotando en mi dirección -No quiero morir de hambre - me encogo de hombros. -Sólo llámame - bufa cansado -Odio estar así - digo enojada dirigiéndome de nuevo a mi habitación. -¡Solo han pasado dos días y debes hacerlo por los bebés!- grita desde la cocina. -Lo se - susurro acariciando mi vientre. Siento caricias en mi mejilla pero no me inmuto, en lugar de despertarme me relajan más. Luego esas suaves caricias bajan por mi cuello, por el medio de mi pechos hacia mi enorme panza de ya casi 5 meses. -Hola hijos ¿como están mis ángeles? - escucho un susurro, pero sigo sin despertar. Trato de abrir los ojos pero el sueño me domina, aún escuchando esa voz. -Haré hasta lo imposible para recuperarlos - siento su mano posarse d

