Mía - Aún no entiendo porque llevas el bolso, si recién entré en el 4to mes. - Hay que ser precavidos - dice Peter subiendo al lado del conductor. - Mujer precavida vale por dos - digo riendo - Exacto nena, dime.. ¿Tienes antojo de algo? - dice acariciando mi abultada panza - Sólo de una persona - volteo a ver la ciudad. Peter suspira derrotado. -Pero también de ¡cereza con chocolate blanco ensima! - Lo que la princesa quiera - estaciona en una cafetería y baja. No sé que hubiera sido de mi sin Peter. Sin su compañía noche y día, sin su cariño y su comprensión en mis antojos y contracciones. - Cerezas con chocolate blanco para mi princesa y sus individuos de sexos indefinidos - dice entrando al auto. - No seas así con mis pequeños. Nunca te querrán así - digo acariciando mi vientr

