Con Locura y Desesperación. Victoria. Me encontraba tirada en la arena mirando ese azul esplendoroso y la fuerza icónica del mar. A mi mente venía ese recuerdo de los centímetros de piel que Fernanda había besado hace una hora, pero también la mirada intensa de Anna. No estaba en posición de buscar algo con ella después de todo lo que pasó y como prefirió estar sin mi para no perder su vida estilizada, en cambio Fernanda, hablaba con un sentimiento único que nunca había escuchado y su calor calmaba cada uno de mis temblores y miedos. Debo decir que experimenté ciertas cosas en público que Anna jamás habría hecho conmigo. Fernanda era tan libre y eso me gustaba muchísimo. Lo más impresionante de todo, es que por temas de amistad, no me di cuenta de lo hermosa que era y de lo mucho q

