Sandra Murray II

4444 Palabras
Inicia la semana en la SOM, el lunes de hoy es un día muy fresco. Sandra Murray da su clase de biología muy relajada como si la sospecha de que una alumna sea una secuestradora no estuviera pasando por su cabeza. La clase de hoy se trata de un repaso de la fotosíntesis, un tema sin dudas muy interesante para la clase. Todos tuvieron prestando mucha atención ya que la profesora Murray es muy buena controlando a su clase. Al terminar, Murray se quedaría revisando algunas actividades en su escritorio de sus otras asignaturas. Todos salen del aula de clase. Todos menos Joe, quien se queda observando a Murray sin que esta se diera cuenta. Pero la profesora Murray sintió la mirada penetrante, se voltea y lo ve: --Señorito joe, ¿Qué sucede? —Dice Murray intrigada al ver la cara apagada del joven. Algo extraño. . Luego de tener su momento con Molly Viegas, Joe fue hasta su casa donde estuvo el fin de semana pensando en todo lo sucedido con Molly; con Tina y hasta con Becca. No sabía muy bien cómo estas chicas estaban conectadas, pero sabía que algo pasaba y también sabía que la Sra. Murray tiene más información al respecto. Joe armó sus propias hipótesis, pero no le parecía completamente satisfactorio, él tenía que saber la verdad de todo. No hizo el esfuerzo de contarle a Gen porque creyó que contarle seria preocupar más a su amigo quien debe estar sufriendo aun su ruptura con Becca. “Esperaré el lunes para enfrentar a la profesora Murray y así poder saber toda la verdad” se dijo Joe ese sábado por la noche. El día domingo se quedó todo el día en su cuarto, pensando en qué descubriría el día lunes. Estaba tan ansioso que esa noche que no pudo dormir bien, se paraba al tener sueños muy extraños o parálisis del sueño. Al levantarse en la mañana descubrió su cara tan mal que se sorprendió, nunca la había tenido tan demacrada. “Parezco alguien que está en drogas” se dijo para sí. Se vistió lo más rápido posible. Al llegar a la clase se sentó en la parte detrás del aula y trató de estudiar el comportamiento de la profesora, pero no veía nada en sus expresiones. Descubrió que la Profesora Murray era alguien demasiado aplicada con su trabajo ya que se enfocó en la manera tan apasionada de como explicaba cada cosa. . --“¿Qué sucede?” eso le pregunto a usted, profesora Murray. —dice Joe mientras se levanta del asiento y camina más cerca del escritorio de Murray. --Sea más específico sr. Krump, estoy muy ocupada como para perder el tiempo—Murray sabía que Joe no era de las personas que perdía el tiempo así que debe de querer algo de ella, o tal vez también sospecha algo. --Sra. Murray la vi buscando información acerca de Tina Shun en la dirección, y he notado cómo hay mucha tensión entre ustedes dos de alguna manera, eso quiero saber. Quiero saber, qué es lo que pasa entre Tina Shun y usted. --Nada pasa señorito, ya, vaya a seguir con sus actividades. --No, no me iré sin obtener respuestas. Sé que Tina no vive en donde dice vivir y sé que esconde algo, también sé que Becca Deboy está de alguna manera involucrada con ella y sé además que usted sabe algo. Quiero resolver esto de una buena vez, ya quiero dormir tranquilo. Así que, no, no me iré, a menos que tengas las respuestas que quiero. --Joe tiene la mirada amenazante. Mejor de lo que podría haber practicado la noche anterior. --Olvida todo y sigue con tu vida normal, eso es lo que te puedo decir. Aléjate de “Tina Shun” y enfócate nuevamente en tus actividades académicas… no hay más nada que te pueda decir. --Sé lo que le pasó a Marlyn. —grita Joe, mirando fijamente a la profesora Murray. Murray queda perpleja, sin saber qué decir, hasta que segundos después dice --¿Cómo sabes eso? --Le diré si promete decirme todo lo que sabe de… Al estar Joe terminando de ejecutar esta oración alguien irrumpe la puerta de manera abrupta. La Sra. Murray y Joe quedan congelados. Es Becca Deboy, se encuentra un poco alterada y parece asustada de algo. Está sudada como si viniera de correr algún maratón y luce un maquillaje deprimente, no propio de Becca Deboy. --Sra. Murray… le contaré todo… todo al respecto de Tina Shun. –Dice casi corriendo y con la voz muy irritada y con algo de dificultad. . Cuando Murray entendió que estaba llegando a conectar los puntos que faltaban para lograr descubrir la punta de esa pirámide que necesitaba derribar se alteró un poco y decidió mantener la calma. Llamó a Marlyn y le pidió que se quedara en casa y no saliera, llamó también a su esposo y le pidió encarecidamente que se fuera a cuidar a su hija y le contó un poco lo que sucedía, a lo que su esposo entendió y se fue a casa. --No podemos hablar aquí. Pasan estudiantes y profesores, además Pence podría sospechar algo. Por favor, Joe, ¿podríamos ir a tu casa? --Sí. Mamá no está en casa. --Lleva a Becca contigo y yo te sigo en mi auto. Andando. Rápido. Becca parece una niña haciendo caso de manera muy sumisa a todo lo que se le pide. Joe está un poco nervioso y se preocupa por Gen a quien dejó en la SOM sin avisar que se iría. --¿No has hablado con Gen?—le pregunta de repente Becca a Joe mientras van en el auto. --Sí. --¿Y cómo está? --Mejor desde que te dejó. --Joe, sé que nunca te he caído bien y tampoco he hecho lo mejor para agradarte, pero quiero que sepas que a pesar de que he hecho muchas cosas de las que me arrepiento mucho, nunca mentí sobre amar a Gen. Joe no responde nada, solo mantiene su mirada fija en el camino hasta que llegan. Se sientan los tres en la mesa de la cocina. Murray mira fijamente a Becca y ella le devuelve la mirada algo apenada. --Ehmmm… ¿Quieren que les sirva café? --Becca, tú sabes muy bien que Tina Shun no se llama así en realidad.—Murray no estaba preguntando. Estaba asegurando. Joe se sorprende al ver que Becca asiente. —¿Qué diablos?—suelta Joe. —Así es Joe. Tina Shun está muerta. Fue una amiga que murió y mi prima quiso tomar su nombre para ocultar su verdadera identidad. Mi prima, que se hace pasar por Tina Shun es en realidad Vanessa Ortiz. . Después de que Becca decidió dejar de temerle a su pasado y a las decisiones que había tomado, entendió que ya no podía solucionar lo que pasó, pero sí podía solucionar el ahora. Tomó su celular y lo lanzó por la ventana. Tomó sus cosas y se fue de su casa diciéndole a su madre que iría a un viaje con Gen. Se fue a la casa abandonada de sus abuelos, una pequeña casa de madera vieja que se caía a pedazos pero que seguía siendo buen lugar para posar. Allí planeó cómo acabar con Rouni, con Vanessa y con sus sucias mafias. No lo hacía por rencor ni por odio, lo hacía por querer demostrar lo que hacen con muchas chicas débiles, que se aprovechan de su ingenuidad y problemas económicos para seducirla y hacerlas prisioneras de sus malditos negocios. Lo hacía también por Gen, porque aunque entendió que al saberse todo nunca la iba a perdonar, quería demostrarle que en verdad estaba arrepentida de todo y que en verdad lo amaba. Llevaba horas sin comer ni dormir bien. Ya estaba empezando a demacrarse y palidecer. Y aunque seguía teniendo un poco de los que podría pasar, estaba segura de lo que iba a hacer. No iba a ir con la policía, porque esta suele ser muy ineficiente. No iba a ir con sus padres, porque no entenderían. Pero sí decidió ir con Murray, porque ella ya conocía qué hacer en estos casos, sabe porque lo vivió en carne propia. Vanessa le había contado el primer día en que Murray casi la interrogó que ella era la madre de una chica que ella había secuestrado en Valencia y que por su culpa fueron perseguidos y acabados en aquella ciudad. A pesar de que Vanessa suele mantener una postura regia e inquebrantable, sé por cómo le contó lo de Murray, que le tiene un poco de temor. Aún Vanessa no supera que por culpa de Sandra Murray casi acaba en la cárcel. Esta vez no será “casi". Esta vez irá a la cárcel, donde debe estar. . Becca le contó todo a Joe y a Murray. Empezó desde que la llamó Vanessa, lo que había pasado por estar siendo perseguida en Valencia, le contó cómo la ayudó para conseguir donde quedarse en Barcelona y le contó sobre Rouni, le habló del trabajo que le ofrecieron, cómo Vanessa la envolvió para que aceptara ese trabajo y cómo la tomaron prisionera de esas mafias. A medida que Becca Deboy iba soltando todo, las lágrimas corrían por sus mejillas y aún Joe soltó algunas lágrimas, tal vez por compasión, o por nervios. Becca contó todo sin parar, como si ya lo hubiese ensayado muy bien. Contó del miedo que siente Vanessa por Murray, de lo que Vanessa le contó de Molly y de su obsesión por Joe. De cómo escapaban para poder cumplir con los clientes de Rouni y Vanessa y de cómo fue que casi es descubierta por el padre de Gen. Contó enjugándose las lágrimas lo arrepentida que estaba y cuánto necesitaba que actuaran rápido para poder acabar con ellos antes de que escaparan. Murray permaneció todo ese tiempo sería, con el rostro rígido y la mirada fija en Becca, estudiando todo lo que decía. Joe se levantó, caminaba en círculos y se llevaba las manos a la cabeza. Por un momento sintió que se mareó y se detuvo. —Joe, sé que todo esto es muy difícil de digerir, pero te imploro que te sientes y escuches lo que voy a decir—dice Murray aún sin apartar la mirada de Becca—. Becca, primero debo agradecerte por haber venido primero hacia mí, y quiero decirte que te creo, creo que estás arrepentida de lo que hiciste. Y aunque aun no entiendo muy bien cómo es posible que hayan chicas que se presten para eso, sé que esos malnacidos tienen un poder de convencimiento que te logran cautivar. —En verdad no sé en qué pensaba— dice Becca llorando. Tocan a la puerta. Joe se asusta un poco y va a ver quién es. Para su gran sorpresa, resulta ser Molly. —Joe—dice Molly sonriendo al verlo. —Molly, ¿Qué haces aquí? —pregunta sin dejarla entrar. —Te vi por un momento en la SOM y después ya no y me preocupé. No me has vuelto a llamar—dice viendo extrañada a Joe—. ¿Qué sucede? ¿Estás ocupado? —Ehmmm… bueno… —De hecho, sí está ocupado—les interrumpe Murray--pero ha sido muy oportuna en aparecer, señorita Viegas. Joe ¿podrías dejar pasar a Molly? Ella también tiene cosas que contar. . Molly entró y aunque desconfiaba un poco de Murray y mucho más en Becca, Joe le instó a confiar y a contar lo que sabía para poder acabar con todo eso. —Molly, sé que me prometiste que me contarías todo sobre ti. Sé que tienes algo que ver con Tina, que en realidad no se llama Tina… Molly, esto es muy confuso para mí. Siento que mi cabeza va a explotar y tan solo quiero que se sepa la verdad para que ya más nadie salga herido. Así que, este es el momento en que hables. Molly se sintió algo avergonzada, Joe se sentó a su lado y le tomó la mano. Molly Viegas tomó aire y empezó a contar su vida, desde que perdió a sus padres hasta que terminó su relación con Rouni, les dijo las razones por las que nunca quiso meterse en ese negocio y lo poco que conoce con respecto a esa organización criminal. Les habló de sus padres, que fueron cabecillas de una banda de narcotraficantes y que conoce varios de sus ex clientes que quizás sepan más del asunto. Les habló de que muy poco conocía a Tina Shun o a Vanessa Ortiz o a quien quiera que fuese esa chica, Molly sabía que ella estaba con Rouni en cosas raras, y también Becca, porque el mismo Rouni se lo confesó hace poco cuando casi la secuestra. Le contó a Joe que Rouni es un desquiciado celópata que está obsesionado con el maldito juramento que le hizo a sus padres y que le confesó que lo ha estado persiguiendo y acosando (A Joe) y se avergonzaba de que él se metiera en problemas por su culpa y por eso quiso alejarse. Le confesó a Joe lo mucho que le gusta y la gran noche que le hizo pasar. —Ok, no necesitamos saber lo de esa noche— le interrumpe Murray—, creo que ya he escuchado suficiente. Y quiero decirte, Molly, que eres muy valiente, y te admiro porque a pesar de todo lo que ha pasado has seguido luchando. —Entonces… ¿Qué harán?—pregunta Molly. —Es hora de acabar con esas ratas. Pero primero, iremos a su alcantarilla. Tú sabes dónde es, Becca, llévanos. . Cuando llegaron a aquel lugar, Joe sintió mucha pena por las personas que viven allí, es un lugar bastante deprimente y peligroso. Hay tipos por las esquinas que se les quedan viendo y la profesora Murray se atemoriza un poco. Vuelve a su auto y se ciñe un arma en la cintura. Molly y Joe se intercambian miradas. —Solo es para protección— les dice. Becca les guía a un conjunto de residencias donde suben a un primer piso con Becca y Murray a la cabeza. Becca le señala la puerta de la pieza que corresponde a la que vive Vanessa con Rouni y Murray da una patada tan fuerte que la puerta se abre y golpea con la pared que la limita. Entran apresuradamente y se dan cuenta que no hay nadie allí, están las cosas de Vanessa y Rouni pero ellos no están, como si supieran que iban a buscarlos, dejaron todo en orden y sin nada que de sospecha de que pertenecen a una organización criminal. —Malditos. Sabían que vendríamos. —Ella sabe que usted sabe–le dice Joe a Murray. —¿De qué hablas? —Cuando confronté a Tina… a Vanessa, le dije sin querer que usted había robado su información y fue donde se alteró y salió corriendo de mi casa. —¡Maldita sea, Krump! Debiste ser más inteligente y no decirle eso. —Perdón, no sabía que lidiaba con una secuestradora y traficante de personas. —Debe haber otro sitio en el que se escondan. Becca, debes pensar ¿A dónde irían a esconderse? —Pues les conté una vez de la casa de mis abuelos, pero yo estuve escondida ahí hasta hace poco, así que no sé de otro sitio. —Yo sí sé de un lugar…–dice Molly. . Molly los dirige durante casi una hora a las afuera de la ciudad, cruzando la redoma de las banderas que dan la entrada a Barcelona, subiendo a un pequeño cerro que nos detiene ya que la camioneta no puede avanzar. —A partir de aquí hay que seguir caminando. —Molly, ¿estás segura de que estarán donde dices? No creo que quieran estar en una parte donde no podrían pasar ni en auto. —Profesora, Murray, le recuerdo que Rouni tiene motocicleta. Maneja tan bien la moto que podría saltar un río en ella. —Ok, avancemos. —¿Cómo sabes de ese lugar, Molly?—le pregunta Joe. —Es un pequeño galpón abandonado que usaban mis padres para esconderse. Allí fue donde criaron a Rouni, pero él no quiso volver más a ese lugar después que mataron a mis padres. Pero sé… sé que está allí. —Molly, Vanessa y Rouni no se podrán muy feliz de que nos hayas traído hasta aquí, creo que deberías ir por ayuda. —Joe tiene razón—le sigue Murray —Me niego. Por mucho tiempo fui prisionera del miedo. Ya no más. Joe, ¿recuerdas que me hablaste una vez de Séneca? Pues una vez el mismo Séneca, convencido de que podía hacerle frente a su más temible enemigo dijo “Tu poder reside en mi miedo. Yo ya no tengo miedo, tú ya no tienes poder”. Ya el miedo no tiene poder sobre mí, Joe. . Después de caminar en subida cerca de 10 minutos entre árboles encontraron el galpón, y a un costado estaba estacionada la moto de Rouni. —Aquí están—Dice Murray—. Bien, necesito que todos tomen el siguiente número y traten de llamar, es un detective de confianza que sabrá que hacer y conoce bien el caso. Después de que Sandra Murray les diera el número todos trataban de llamar pero había muy poca señal. De un momento a otro no notaron cuando Becca empezó a acercarse más y a entrar con suaves pasos al galpón. —Becca, qué haces. ¡Regresa!—trata de decirle Murray sin gritar, pero Becca no hace caso. Cuando Becca logra entrar la profesora Sandra Murray la sigue con el arma en sus manos tal cual como si fuese un policía. Murray también entra. —Joe, esto no me gusta. —Tranquila, sigamos buscando señal para pedir ayuda. Joe y Molly caminan en derredor del galpón con sus celulares en la mano tratando de conseguir señal, en un momento Molly consigue dos barritas y llama, inmediatamente contesta una voz masculina. —¿Hola? ¿Hola? ¿Aló? —Sí… diga…—se le escucha con interferencia. —Hola. Es de parte de Sandra Murray, estamos en peligro a las afuera de Barcelona, cruzando la redoma de las banderas y siguiendo en subida al cerro por 15 minutos de camino. —No escucho muy bien… —¡Sandra Murray está en peligro! ¡Ayudaaa!—grita Molly desesperada al celular. —¿Sandra? ¿Qué sucede con Sandra?— dice preocupado la voz del otro lado de la línea. —Estamos a las afuera de Barcelona, cruzando las banderas y… Molly no terminó de hablar cuando le fue arrebatado el celular y tapada la boca por Rouni. —¡Suéltala, malnacido!— le grita Joe tratando de acercarse. —No te acerques si no quieres que le saque las tripas. Joe ve que tiene un cuchillo en una mano y que amenaza con apuñalarla en el abdomen. —Por favor, Rouni. Sabemos quién eres. Ya la policía viene hacia acá, es mejor que te entregues de una vez. —Aquí se hará lo que yo diga—Aparece Vanessa—. Siempre se ha hecho así. —Tina, por favor. Dile que suelte a Molly. Tina golpea tan fuerte a Joe que esté termina tirado en el piso con el labio superior herido y sangrando. —¡Joe! ¡Noooo! —Ay ya cállate, solo fue un golpecito—dice Vanessa—. Vaya, querían atraparnos, y yo los atrapé a ustedes— ríe— Rouni llévate a Molly a arriba. Rouni toma a Molly cargada mientras está trata de zafarse, pero Rouni tiene tanta fuerza que pareciera que ni sintiera los golpes. —¿A dónde la llevan? —Eso no debería importarte, mi amor. ¡Yo soy quien debe importarte! Yo soy de quien dijiste una vez que era única, a quien besabas con placer y quien sentía tu erección cuando me abrazabas. Yo soy a quien de verdad quieres, Joe. —Tú eres una farsa. Todo lo que creí de ti era una mentira. ¡Hasta tu nombre en una farsa! — Vanessa le da otra bofetada y saca una pistola. —Entra, Joe. Quiero que sepas que yo siempre logro mis objetivos. Así tenga que eliminar las cosas que me hagan tropezar. Joe entra y piensa qué demonios habrá pasado con Becca y Murray. El lugar está desolado y hay muy poca luz. Todo está Oxidado y vuelve horrible. .   Sandra Murray y Becca empezaron a peinar el lugar y se dieron cuenta que no solo era un escondite para Rouni, sino también para su dinero. Becca sintió muchísima rabia al recordar que por mucho tiempo le ofrecieron una gran cantidad de dinero y que nunca le pagaron completo no sólo a ella sino a muchas chicas. Había botes metálicos llenos de billetes. Murray revisa su celular y ve que tiene llamadas perdidas reciente del detective Baduel, quien tiene gran conocimiento de este caso porque fue quien encabezó el desmantelamiento de la banda en Valencia y ahora está en Barcelona. Tiene un mensaje de él que dice que va a en camino y le dice a Becca que deben salir de allí. . Rouni llevó a Molly a una habitación y la amarró a una silla. Molly sufría por el atado de sus manos y le gritaba que la soltara. Rouni no escuchaba y de a momentos tomaba lo que parecía ser whisky. —Rouni, por favor, tú no eres una mala persona por dentro. Yo sé que en verdad me quisiste, y por ese amor yo te pido que me dejes ir— dice entre gemidos y jadeos de dolor—. Me estás haciendo sufrir…—llora. —¿Sufrir? ¡¿Sufrir?!—le grita—¡Molly, yo estoy sufriendo! ¡Me dejaste, me abandonaste cuando solo te tenía a ti! ¡Maldición, Molly! ¡También estoy sufriendo! Tus padres me hicieron jurar que estaríamos juntos… por siempre. Y si tendremos que morir juntos para cumplir esa promesa... Rouni estaba llorando y bebiendo whisky desenfrenadamente. Molly no conseguía qué hacer y solo gritaba. . Vanessa llevó a Joe a una alcoba sucia y con telarañas por todos lados y lo obligó a sentarse en el piso. —Vanessa, tú sabes que ya estás acabada. Por favor, debes dejarnos ir. Ya tuviste lo que querías, ya has traficado y obtenido mucho dinero. Ya déjanos en paz ¿qué más quieres? —Te equivocas, mi amor—se le acerca y le lame una mejilla—. Aún no he obtenido todo lo que quiero. Y sí, tienes razón, siempre logro y he logrado lo que quiero. Pero faltó algo… tú, Joe. Yo te he deseado desde que te vi por primera vez. He soñado contigo, me he tocado tan solo en pensarte. Ya no he podido dormir con nadie más desde que pienso en ti. Pero tuvo que aparecer la mascota de Rouni… ¡Esa maldita! —Vanessa estás totalmente desquiciada. —Tal vez, pero igual no impedirá que completamos lo que tú mismo empezaste. Se le acerca y empieza a besarlo, pasa su lengua por el cuello de él y lo manosea. Joe lejos de sentir placer siente un asco profundo y ve en la mirada de Vanessa una mirada vacía, está loca. —Vanessa, por favor aléjate. ¡Yo no te deseo!— le dice arrastrando las palabras. Vanessa vuelve a golpearlo. Joe logra ver que puso la pistola en una mesa algo alejada. Y es en ese momento en el que Joe logra golpearla y apartarla del camino. Toma el arma y sale corriendo. . Joe corre por un largo pasillo y se encuentra con Sandra y Becca. —¿Joe? ¿Dónde estabas? —pregunta Becca —¡Cuidado! — Sandra empuja hacia sí a Joe y Becca. Aparece Vanessa con un hacha tratando de golpearlos con la misma. Sandra esquiva un hachazo y luego otro. Sandra le dispara y la bala choca con el metal del hacha y el impacto logra descoordinar a Vanessa y Becca la golpea tomándola por los brazos y apresándola con las misma en la espalda. . Joe le cuenta rápidamente a Becca y a Sandra que Rouni tiene a Molly y suben a buscarla. Al entrar a la habitación donde yace Molly la consiguen en una silla amarrada y con sus manos sangrando producto de las cuerdas que la atan. —¿Dónde está Rouni? —Escuchó un disparo y salió a ver qué sucedía—dice muerta de miedo. Becca la desata y abraza con fuerza a Joe —¿Estás bien, Joe?—le pregunta Molly. —Estoy bien— Se besan. —Pueden hacer eso después—dice Murray—. Salgamos de aquí. La policía debe estar por llegar. —¿Y Vanessa? — pregunta Molly. —La atamos y la dejamos abajo. ¡Salgamos de aquí! Al salir del galpón tratan de buscar señal nuevamente, sin resultado. Comienzan su camino de vuelta a la camioneta. De pronto Joe no ve a Molly y se devuelve. Al cabo de un momento encuentra que Rouni tiene apresada con sus brazos a Molly de nuevo. —Rouni, esto es inútil. Ya la policía viene llegando y es mejor que huyas. —Molly se irá conmigo. Yo lo juré… —¡Ya sé tú maldito juramento! Pero entiende que ese juramento murió porque Molly ya se sabe cuidar por sí sola. Ella ya no te ama. Al escuchar eso Rouni, soltó a Molly y empezó a golpear a Joe desenfrenadamente, Molly trataba de apartarlos, pero Rouni estaba incontrolable. Molly abrazó a Joe y Rouni paró para no golpear a Molly. Se incorporan y Molly trata de levantar a Joe que está muy golpeado. —Molly, ven conmigo o mataré a tu amigo. Molly ve a Joe que se le dificulta estar de pie, y ve a Rouni que está decidido a llevársela o a matar a Joe y se para frente a él. —Prefiero que me mates a mí. Porque prefiero la muerte a estar contigo… o a estar lejos de Joe, a quien en verdad amo. Rouni enfurece y lanza maldiciones. Toma su arma y le apunta a ambos. Cuando suena el disparo Molly grita. Rouni cae al piso con un disparo en el pecho y aparecen inmediatamente un helicóptero y varios policías armados. Molly abraza a Joe y lo besa mientras trata de enjuagarse las lágrimas.
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