CAPÍTULO VEINTIOCHO Mackenzie caminaba ansiosamente de un lado a otro de la sala de observación, vigilando las tres escenas que se desarrollaban en los pequeños monitores en blanco y n***o que tenía delante de ella. Fowley y sus dos cómplices estaban en sus salas de interrogatorios individuales. Ella había optado por quedarse fuera de los interrogatorios por el momento. Estaba demasiado frustrada y sabía que no realizaría un buen interrogatorio si su mente estaba preocupada. En vez de ello, observó como Bateman, el ayudante Wickline, y Ellington interrogaban a los tres hombres. Fowley ya había dejado claro que no iba a hablar. Por desgracia para él, no podía decirse lo mismo de sus dos cómplices. Mackenzie observó cómo Ellington se ponía a trabajar con el cómplice de aspecto más joven, u

