poco a poco pude abrir mis ojos al abrirlos bien pude observar un techo de madera
Esta no es mi habitación, en donde
estoy , que es esto...
Me senté en la gigantesca cama muy suave aún era de día, la habitación era iluminada por la luz del sol me levante al verme estaba solamente con una bata Blanca.. ¡UNA BATA BLANCA!
¡pero que paso que estoy haciendo vestida así, quien me quitó mi ropa no puede ser que me han hecho!
Escuche como pasos se adentraban a la habitación así que no podía quedarme hay parada tome una de las decoraciones de hierro que estaba sobre la repisa y retrocedió un poco.
Buenos días señori... pero que hace con eso en la mano, no le are daño solo vine a dejarle esta cambio de ropa para que este cómoda y no solo con bata que le he puesto..
así que fue ella, menos mal temía que algo más hubiese pasado solo de imaginarlo me da mucho miedo.
Usted quien es, porque me trajo aquí, que es lo que quiere? - Isabella
soy la mucama del Señor me llamo Helena y estoy para servirle Señorita.
Salio de la habitación dejándome la ropa sobre el sillón de piel que estaba a un lado me acerque y lo tome ella tenía razón no podía estar en esta bata menos aquí que no conozco a nadie.
me adentre al baño y tome una ducha caliente, al salir seque mi cabello y me senté frente al espejo y con un sepillo peine mi cabello le apliqué crema para que quedara al natural ya que me cabello es ondulado, sobre la repisa pude ver muchas cosas de mujer pero era coincidencia que fuera lo que normalmente yo utilizo?
con mucha pena tome un poco de lo que había hay y me vestí con el vestido azul con una sinta color café que hacía que tallara a mi cintura unos tacones que combinaban con el cinturón del vestido.
salí de la habitación buscando al dueño o a la persona miserable que me había traído hasta aquí secuestrada porque no podía llamarlo de otra manera.
Que bueno que has despertado, por sierto feliz cumpleaños Isabella- dijo Mateo con un vaso de wisky en la mano .
solamente su mano extendida hacia una mesita lograba ver .
Porque me ha traído acá- Isabella
Te he traído para... luego lo sabrás- Mateo
pero quien se ha creído este hombre para traerme a la fuerza yo me iré..
A mi lado pude ver un pasillo que daba a una gran puerta así que sin decir ninguna palabra caminé, bueno corrí hacia ella pero choque con un señor alto muy robusto y tenía cara de no aguantar ninguna broma, empecé a retroceder pero sentí como tome con un cuerpo y voltee a ver..
Que haces pequeña, no puedes escapar muy fácilmente- Mateo
Déjeme ir por favor no le diré al señor que está en la sala lo prometo sólo déjeme ir a casa- Isabella
Jajaja no te dejaré ir yo soy el señor de aquella sala que mencionas- Mateo con una sonrisa pícara y una mirada muy dominante.
No solo eso me sorprendió también era mucho más alto, tenía unos ojos muy hermosos y un cuerpo muy bien trabajado podía decir que tenía 23 años porque se veía muy joven pero su mirada y por como me veía me intimidaba tal punto de darme mucho miedo.
Ven, siéntate acá- tomo mi mano y me dirigió a la gran sala en la que estaba.
Volvió a tomar haciendo en donde estaba y me miraba de pies a cabeza y le dio un pequeño trago al vaso de wisky.
Mi pequeña Isabella... te he traído acá y no te dejaré ir así que acostúmbrate a este lugar que será el único que de ahora en adelante estaras- Mateo con una mirada muy oscura y su expresión se convirtió en seria.
Me escapare... así no lo quiera un día ya no estaré aquí - Isabella
tomo un gran trago dejando basio aquel vaso y se levanto y se acercó a mi y me agarró del cuello lo apretó y luego me lanzo al sofá en donde el estaba y se acercó yo baje rápidamente el vestido.
Tu te quedarás serás mía.. mi mujer así tenga que tenerte en esta jaula de oro, aquí te quedarás pero a mi lado pequeña- Mateo lo dijo extendiendo sus manos y mirándome amenazante y eso me enojaba aún más..
Su mujer, ¡ja! suya jamás, antes muerta que terminar enamorada de este sicópata.
Ni de loca seré suya Señor desconocido.. así que tendrá que matarme para que eso suceda- respondí amenazando con una mirada que si pudiera lo hubiera explotado la cabeza.
pero nunca me imagene lo que aria eso hizo que mi alma se fuera.
saco una pistola dorada y la puse en medio de mis pechos..
Estas segura que quieres morir pequeña.. Si es la única manera para tenerte- Dijo moviéndola hasta mi cuello y llegar hasta mi boca.
que carajo.. este señor es un asesino un sicario.. que hice para que este acá con el y no en mi casa con mi madre viendo como cocina el almuerzo y riendo..
Quien es usted... como se llama..
Me presento- Dijo Guardado la pistola y enderezandose frente a mi.
Me llamo Mateo.. mucho gusto- mateo
Me llamo Isabella pero eso ya lo sabe usted- Isabella
Se todo de ti pequeña... lo que comes ,lees, como caminas, con quienes hablas, con quien vives.. se absolutamente todo de ti- dijo mientras se sentaba en la mesa de centro.
Muy bien.. y porque yo.. porque me esta arrebatando mi vida- Isabella
Poco a poco te lo diré pequeña no comas ancias... - Mateo
tengo que salir de aquí no importa que ...
así que me puse de pie acomode el vestido y me acerqué a el..
Muy bien Señor.. pero no estoy interesada en vivir en el mismo techo que usted- tome su pistola y salí corriendo y sentí como jalo de mi cabello y me tiró al suelo.
Nadie le apunte más guarden sus armas...
Ven pequeña- me paró agarrando mi brazo y me sentó en sus piernas.
No quieras jugar con migo.. no tientes al diablo pequeña..- Mateo
Que quiere que haga no puede tenerme acá en contra de mi voluntad- Isabella
Claro que no puedo.. pero se que en unos días meses o años no vas a querer irte de esta mancion y de mi lado- Mateo
No lo creo pero si me lo permite me retiro a mi habitación- Isabella ...
me levanté de las piernas de Mateo y caminé hacia mi habitación..
Debo pensar en un plan.. algo tengo que hacer pero no estaré acá y no seré su mujer no me tocará nunca.
sin más que hacer me acosté en aquella cama que parecía que estuviera en nubes flotando y de inmediato volví a quedarme dormida ..
Señorita.. Señorita despierte- Helena con una pequeña sonrisa que transmitía tranquilidad y amor por su cabello poco canoso y pocas arrugas podía ver que tenia 50 años ..
Señorita el Señor la está esperando en el comedor - Helena
Esta bien pronto bajaré- me pare y sin tomarle importancia a mi aspecto empecé a caminar hacia el comedor...
había una gran mesa el señor como le decía helena estaba en un extremo y me sentaron al otro viéndonos cara a cara..
terminamos de cenar y se levanto y camino hacia mi y sentí como coloco algo en mi cuello.. y con un susurro me dijo Feliz cumpleaños pequeña
sentirlo tan cerca de mi oído y su aroma me hicieron ponerme nerviosa pero también había aprendido algunas cosas mi amiga Marcela así que yo también podía jugar ese juego..
voltee a verlo y con nuestros rostros muy seca le dije Gracias señor Mateo.. es muy hermoso.
Pude verle una sonrisa pícara y cuando estaba a punto de besarme me aleje y le dije
Es muy tarde tengo que retirarme
avance como pude hacia mi habitación y cerré la puesta y sentí como mi corazón latía muy fuerte y me sentía muy nerviosa..
como podía jugar con ese hombre si es mi secuestrador pero también será más fácil escapar si confía en mi..