Capitulo 28 Confesiones. Edgar Tuve que regresar al Brasil, o de lo contrario no podría haber huido de la policía. De cierta manera, no quise dejar a Sol. Me gusta esa mujer, pero tampoco arriesgaría mi vida por ella. Ya me enteré de que quienes me buscan la confundieron con su hermana gemela. Nunca he tenido la oportunidad de ver a ambas juntas; eso hubiera sido grandioso, dos mujeres hermosas exactamente iguales. Aunque por lo que me ha hablado Sol, su hermana debe ser tímida. Tal vez algún día tenga la oportunidad de conversar con ella y disculparme. —Señor, dijeron que la señorita Sol ya ha despertado, hace unos días. —Asiento al respecto; al menos no ha fallecido. —¿Y su hermana? ¿Ya saben dónde está escondida? —El hombre suspira antes de responder. La idea inicial era llevarla a

