Samantha Mi hermano había desaparecido, luego de veinte horas se había esfumado tal y como llego, no entendía nada, pero al parecer era la única que estaba preocupada, Giovanni decía que todo estaba bien y que él estaba donde debía en este momento, mi hermano – el otro – solo repetía que era mejor así sus cabezas seguían sanas por el momento, no entendí su chiste, pero Giovanni no le hizo mucha gracia, no como se la hizo a él, yo no sabía que pensar, todo era demasiado raro. Almorzamos en un silencio casi perturbador, ambos se miraban tratando de hablar telepáticamente, lo que estaba a punto de sacarme de quicio, no sabía que tanto guardaba mi hermano y mi novio y no me importaba – bueno si lo hacía – pero ahora había algo más importante en todo esto y eso era Edel, nuestro hermano desap

