Lourdes En algún momento de mi vida yo era otra persona, y no me refiero al cambio que uno hace al crecer, esto no tenía que ver con madurar y cambiar de acuerdo a la circunstancia que llegaban, yo literalmente era otra persona, tenía el cabello dos tonos más claros y mis ojos marrones como el chocolate, era un poco más delgada debido al estrés que cargaba por tratar de sobrevivir y mi nombre no era Lourdes, si no Jenna. Lo único que mantuve en todos estos años fue mi apellido Higgins. ¿Cómo fue que llegue a ser otra persona? Pues la respuesta es más complicada de lo que quisiera, quizás la podría resumir, en una palabra: Amor. ¿Qué tiene que ver? Bueno, hace algunos años -cuando tenía veinte años- comencé a trabajar en una cafetería de mi país natal, Estados Unidos, era un trabajo de me

