Resultaba raro que fueran al trabajo juntos en el mismo vehículo, en especial por aquella barrera invisible que había surgido entre ellos a lo largo del fin de semana. Habían dejado el Miserati Alfieri de Angus, en el garaje y habían tomado el nuevo Bugatti Chiron, que se había comprado. Angus, dejó a Victoria, en la puerto cerca de la Navierar Jones. No había rechazado el beso que ella le dio antes de salir del coche, pero también había sido demasiado afectuoso. Victoria, pensó que tal vez era por el cachorrito mientras agarraba al animal para cargarlo y lo sacarlo del auto. Cielo, había mostrado un inusitado interés en el reposabrazos que había junto a él y la tapicería de cuero tenía un montón de marcas de arañasos. Angus, no se había mostrado muy contento cuando vio el daño. Podía se

