Las semanas transcurrían y Patrick progresaba poco a poco en su proceso de recuperación. Muy vagos eran los recuerdos de los momentos vividos con Lily. Pero con el paso del tiempo, estos fueron más nítidos. Aunque Patrick, desde que despertó, fue el mismo robot egoísta que Lily conoció, ella se ocupó de hacerle recordar el gran cambio que solo ella pudo lograr. Un sentimiento tan fuerte como el que los unía no podía borrarse jamás. Era indeleble la huella que Lily dejó en Patrick y eso todos lo sabían. Daphne, en cambio, era veneno en toda su plenitud. Lily lo supo desde el instante en que tropezó con ella. En esa fiesta donde Lily besó a Patrick delante de todos. Parecía la fusión de dos almas que nunca debieron separarse. Pero Patrick aun no la recordaba del todo. Y Daphne aprovechó

