Lily sopesaba las palabras dichas por su novio. Lo que para Patrick era una propuesta, para Lily era un hecho que cambiaría su vida de forma permanente. Patrick anhelaba escuchar un “sí” por respuesta mas lo que salió de los labios de su chica fue totalmente distinto. —¿Qué? —Se limitó a preguntar, Patrick le repitió la propuesta, sin dudarlo—. ¿Estás seguro de lo que me pides? ¿Quién me asegura que después no cambiarás de opinión? —Lily, amor mío —susurró Patrick, tomando el rostro de su novia entre sus manos. Pegó su frente a la de ella y agregó—: jamás deseé tanto compartir mi vida con alguien como contigo, no hay manera de que cambie de parecer, eso tenlo por seguro —Lily le miró a los ojos y notó como estos irradiaban pasión y alegría por doquier. «Y sus labios... ¡Dios! ¡Enfócat

