Caleb decidió entrar a la habitación de su amigo y lo pilló despierto mirando a la nada. Patrick le dio una media sonrisa y miró hacia la puerta. Caleb lo imitó y le miró confundido. —¿Qué? ¿Viste un fantasma? —Imbécil —escupió Patrick. En respuesta, su amigo emitiera una carcajada—. ¿Dónde está Lily? ¿Por qué no está contigo? —¿Te hace falta verla? —bromeó Caleb. Patrick le enseñó el dedo corazón, Caleb seguía riendo. Patrick miró con disimulo hacia la entrada, así confirmó la sospecha de Caleb. Luego posó su mirada sobre la de su amigo—. ¿Quieres hablar con ella? Puedo llamarla y… —¿No vino hoy? —Estuvo aquí un buen rato pero tenía que irse, mañana tiene una rueda de prensa — —Maldita sea, necesito salir de aquí y apoyarla. —Patrick, cálmate. —Se me tiene que ocurrir algo pa

