Capitulo 18.

1188 Palabras
Al despertar estaba tirada en el suelo con un fuerte dolor en su sien izquierda por el golpe. Quería llorar, realmente quería llorar, jamás imaginó llegar a ser tan humillada en su vida. Sabía que ser hija de Valak tendría sus contras pero no le pasó nunca por su cabeza verse en esa situación tan denigrante. Se sentó y frotó su vientre aún plano a pesar de tener unos meses. -Aún estás ahí bebé..? -Por favor, pídele a Dios si es que existe, que te lleve de vuelta, no quiero que sufras junto a mí. -Ahora estoy manchada, tengo un gran peso que cargo sobre los hombros. -Jamás podría traerte a éste venenoso mundo a sufrir. -Nunca imaginé que llegaría a ser una de esas tantas mujeres que sufren de agresión y han sido violadas innumerables veces. -Qué podría darte yo si mi corazón está tan roto.? -Jamás podría darte un padre, no vez que ambos estamos sufriendo aunque nos tengamos el uno al otro.? -Ahora somos tú y yo bebé -Estoy triste bebé, me siento tan rota. -Me duele tanto mi interior tanto como mi exterior. -Si mi vida se va a centrar en vivir ésta así llena de abusos lo que me resta de tiempo, sería mejor morir. -Crees que sea la mejor solución..? -Dónde están Jasha y mi padre, cómo está mi abuelo.? Lentamente frotó su muñeca y sintió algo. Bajó la mirada y vió su brazalete de jade. Un rayo de esperanza brotó de sus adentros pero se detuvo al pensar en su abuelo. Tenía que averiguar bien cómo estaba su abuelo.? Con la poca fuerza que le quedaba se puso de pie. Limpió el desastre para no ser castigada por ese demonio. Caminó escaleras arriba, estaba en un dilema, la puerta de la habitación estaba cerrada, si entraba y era forzada nuevamente por Jake no sabría que hacer. Fue a la siguiente habitación abrió la puerta y entró a la ducha. Se colocó una bata de baño y espero sentada en la cama. Tenía unas grandes ojeras, había bajado mucho de peso en ese período de tiempo desde que perdió su virginidad hasta la fecha. Al pasar unas horas la puerta de la habitación principal se abrió, Natasha sintió que su pulso se elevaba. Estaba tan asustada pero jamás le rogaría a ese bastardo, jamás le demostraría ser débil aunque ya no tuviera ni una pizca de fuerza. Jake llegó a la habitación con una tijera grande y afilada. Sintió terror y sus ojos se agrandaron. Se acercó a ella y le sujetó fuerte el cabello hacia un lado. Natasha simplemente vió como caían sus mechones castaños, cortó lo más cerca del cuero cabelludo que pudo e hirió su piel dejando líneas y cortes donde brotaba sangre. -Ese es tu castigo por desmayarte, no tienes derecho a enfermar, no tienes derecho a quejarte, no tienes derecho ser tan asquerosa la próxima vez, no tienes derecho a nada, entiendes.? Las últimas palabras las dijo en un tono de voz alto y fuerte. -Bajé la mirada y pude sentir como la sangre de mis heridas en la cabeza escurría por mi mejilla. Apreté fuerte mis dientes conteniendo el dolor y las ganas de matarlo. -Puedo preguntar dónde está mi abuelo.? -Después de todo es lo único que quieres saber.? -Sí.? -No quieres saber cómo está tu padre.? -Sé que no podrías hacerle algo aunque quisieras, podrías decirme cómo está mi abuelo.? -Hmmp..! -Tú abuelo está encerrado, probablemente esté muerto ya Al escuchar esas palabras se sintió aún más indefensa, sabía que no podría activar a la legión mientras su familia no esté a salvo. La legión Bratva era la más temida en el mundo y ella la tenía a su disposición, no podía hacerlos llegar hasta donde se encontraba ahora. Su abuelo fue quien cuidó de ella, cómo podría actuar y ponerlo en riesgo.? -Si me quedo contigo prometes dejarlo ir.? -Subí la mirada esperando ver su reacción. Jake soltó una carcajada en mi cara. -Jajaja, crees que tú vida vale tanto..? -NO ERES NADA..! -Si tú padre te quisiera hubiera puesto a tú alrededor a sus mejores guardaespaldas. Mis esperanzas se fueron por un caño. No dije nada más. -Debes vestirte pronto nos iremos de éste lugar. -A dónde iremos..? -Pregunté asustada sin cambiar mi expresión. -Lejos, no te lo diré, tú grandioso padre jamás te encontrará. -Jake por qué lo haces.? -Qué te hice yo.? -Tú.? -Con el simple hecho de ser la hija de Dominik es suficiente para mí. -Ahora sé que mi padre está encerrado por Valak, yo también tomaré venganza. -Venganza de qué..? -Por qué tienes que pagar los errores de tu padre.? -Qué pensaría tú madre al respecto.? Esas pocas palabras fueron lo que detonó por completo su ira. -Maldita perra te voy a matar, cómo te atreves a mencionar a mi madre.? Natasha sintió pánico al ver frente a ella a ese animal acercarse poco a poco . La tomó del brazo y lo torció, un grito de dolor se escuchó en la silenciosa casa. La chica contorciono por completo su rostro por el dolor que le causó esa torcedura. Aún así el maldito no se detuvo. Golpeó su hermoso rostro con ese enorme puño una y otra vez hasta dejarlo ensangrentado e hinchado. Estaba irreconocible. Por qué no se defendía.? No quería que asesinara a su abuelo y aunque aguanto el dolor hasta desmayarse no era tan fuerte como aparentaba ser después de todo, ya estaba adaptándose a las agresiones de ese demonio. Estaba que ardía en rabia por haber mencionado a su madre muerta, nadie podía mencionarla y menos una mujer que no valía nada ante sus ojos. Con un brazo lesionado y múltiples heridas en el rostro, parte intima y el resto del cuerpo, Natasha había llegado a su punto más bajo. Aún no quería rendirse, no le daría el beneficio de verla llorar. -Por qué tengo que sufrir tanto.? -A qué vine a éste mundo.? Mi vida es una completa mierda ahora. -Sería mejor morir.? -Y si mordía mi lengua para ahogarme.? En un leve estado de conciencia, eran los únicos pensamientos de Natasha Volkova. Jamás imagino que ayudar a un extraño la llevaría a sufrir tanto, sabía que su padre era muy capaz y la encontraría. Aunque entendía que había sido una eternidad la espera, viva o muerta sabia que tarde o temprano la encontrarían y vengarian el daño que Jake le había causado hasta el momento. Se sentía tan miserable, ella jamás le había causado daño a nadie a excepción de Henry ese día que intentó forzarla. Quería gritar, pero no tenía fuerzas siquiera para moverse. Era aterrador verla en tal estado y más sabiendo que estaba embarazada. Después de todo lo sucedido Jake no estaba arrepentimiento en absoluto del dolor que le causó. Era como si verla a los ojos lo hiciera sentir poseído. -Qué lo animaba tanto a hacerla sufrir si ella no le hizo ningún daño.? Natasha le había entregado su virginidad, algo que toda mujer valoraba y todo por salvarlo. El hombre jamás aceptaría que se había equivocado.
Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR