Natasha seguía dormida en esa fría habitación de hospital, las horas pasaron una tras otra. Hasta llegar el otro día. La vió despertar, un médico estaba a su lado para atender cualquier inconveniente, estaba tranquila pero su mirada está perdida en el techo de la habitación. Jasha dudaba un poco si acercarse a ella o no. Aún así fue a paso lento. Se sentó a un lado, le indicó al médico que los dejara solos. Estaba nervioso, muy nervioso. No sabía que decir, de algo estaba seguro, no la tocaría, probablemente el contacto físico sería una bomba de tiempo a punto de explotar. Pero Natasha se adelantó. -No tienes que venir a verme más, no tienes que hacerte cargo de mí, ni cuidarme, no lo quiero, quiero que te alejes. Jasha trago saliva. Natty, déjame ayudarte por favor.? -Sé que n

