—¿De qué te ríes, acaso me comí un payaso y lo tengo en la cara? —inquiere de mal humor —oye, es en serio —hace una mueca —¿tú crees que me gusta vomitar o sentir mareo en las noches?. —No, pues no pero Emily —le limpia la cara —estamos un poco tensos, mi amor ¿te sientes mejor? —ella asiente —¿quieres que vayamos al médico?, tal vez te den algo para la ansiedad que te da por comer dulce, y también para esos mareos, ¿por qué no me lo habías dicho?. —No quería preocuparte, es solo que a veces me siento como una ballena y cuando tu mamá hace cosas tan ricas como la paella no puedo evitar comer como loca, incluso me da la sensación de que mi vientre se pone a saltar de emoción. —Camilo frunce el ceño —¿dije algo mal? —él niega con la cabeza —explicate. —Es que —la pone en su regazo y la ll

