Capítulo 42: Te amo Estúpido Alpha. Los minutos para mí se hacían eternos, corría en línea recta hasta escuchar el ruido de un lago pero no parecía estar cerca. Corrí por las ramas y troncos caídos cuidando el no tropezar con ellos. Mis manos temblaban del frío y agradecí que la sangre de las cortadas en mis manos ya no saliera más. Continué con mi camino y cuando estuve a punto de estresarme por el hecho de que estaba obscureciendo, escuché el pequeño ruido del agua corriendo. El lago. Me apresuré a llegar lo más rápido posible y en un par de metros, ya tenía el lago frente a mí. Era un pequeño lago que no era para nada profundo, lo cual agradecí pero era de varios metros de largo y terminaría sin zapatos si se me ocurría meter los pies en ese lago con los zapatos puestos. Saqué la li

