Capítulo 44: Cambios inesperados. Punto de vista de JAMES: Inhala, exhala. Esas palabras yo mismo me encargaba de repetirlas constantemente en mi cabeza, pero no podía calmar el enojo y la impotencia que dentro de mí crecía, tiré de mi cabello con furia, solté un gruñido y golpeé una pared del castillo que a mi lado se encontraba. —Cálmate James —Jace a mi lado intentaba calmarme— hay muy pocas probabilidades de que Nate tenga a Alex. —Ni siquiera se necesita pensar —contuve mi furia e intenté hablar— ese maldito hijo de perra tiene a Alex. —Hijo, no ganas absolutamente nada haciendo rabietas —la voz de mi madre me hizo voltear a verla en un milisegundo. Sabía que era mi madre y merecía mi respeto, pero ¿Ella que sabía sobre cómo mierda me sentía? La respuesta era clara. Nada, no

