Capítulo 40: Tormentos traumatizantes. James cerró la puerta de su oficina y se giró a verme de brazos cruzados. Yo solo podía verlo a la espera de cualquier estúpida excusa sobre por qué estaba enojado. —¿Y bien? —pregunté soltando un suspiro al ver que tardaba demasiado para hablar. —Solo te pedí una cosa —se quejó— solo una. —continué con mi idea de mirarlo interrogante y con un destello de molestia y esperé a su respuesta— te dije que no te quería ver a solas con Dean. —¿Qué? —solté en tono de burla sin creerme la tontería que se encargaba de reclamarme, solté un bufido y rodeé los ojos— en primer lugar, iba llegando del instituto —señalé— en segundo lugar me lo topé por el camino, y en tercer lugar, no estaba sola, Jane estaba ahí. James negó con la cabeza, se le notaba exasperad

