Capítulo 59: Acciones y deseos inesperados. Nunca me hubiera imaginado esa actitud por parte de James, había sido sorprendente verlo salir sin decir nada de la habitación con ese estúpido celular, pero no pensaba dejar que eso me atormentara por más que me hubiera dolido su actitud. —Ya sabía yo que no habías olvidado como se tocaba esa canción —habló mi mamá. Yo solo asentí con una pequeña sonrisa— ¿Qué tienes? ¿Por qué te ves tan deprimida? Hace unos segundos estabas sonriendo tan feliz. —¿Qué? Emm… no yo… solo que no puedo creer como pude haber dejado de tocar tanto tiempo el piano. En serio extrañaba esto… —Oww, prométeme que no volverás a dejar de tocar el piano —me pidió. —Lo prometo —dije después de unos segundos. Me levanté del banquito y sin decir palabra alguna salí d

