Capítulo 35: Creer o no creer. Cerré los ojos con enojo, apagué el celular y sin importarme lo costoso que era, lo lanzé hacia un escritorio que se encontraba en el cuarto y este luego de golpearse estrepitosamente contra la madera, calló al suelo sobre la gran alfombra. Inesperadamente no se le había roto la pantalla. Creí que James se enojaría pero el solo me miró con cautela y con la esperanza de que yo le dijera que ocurría. —Olvídalo ya —me quejé, me acomodé sobre la cama y decidí a continuar con mi trabajo, tomé la libreta y el bolígrafo y comencé a escribir mi ensayo de Literatura. James se acomodó en la cama atrás de mí y colocó su barbilla entre mi hombro y mi cuello para pasar a abrazarme. Solté un suspiro luego de sentir mi corazón acelerado. Y sonreí de lado intentando evi

