Capítulo 28: Tu alma… A veces las mejores decisiones suelen ser las peores y las peores suelen ser las mejores. Nos arrepentimos de lo que elegimos pero yo no. A pesar de que James era muy sobre protector, nunca me arrepentiría de la decisión que tomé de quedarme junto a él. Mi corazón se aceleró y rápidamente me acerqué a James buscando protección. Mi cabeza empezaba a querer dar vueltas pero no se lo permitía, quería acabar con todo esto de una vez por todas. James me apretó con sus brazos de forma protectora, tanto que creí que me iba a asfixiar. Pero eso nunca pasó. Puse mi mano sobre sus brazos y este aflojó su agarre pero no me permitió ir a ningún lado. —Alex... —escuché que me llamaron como si fuera un susurro. —Jace, esto no es divertido —le reproché. —¿Crees que esto me pare

