Capítulo 26: Cosas traumatizantes. Siempre al ver una película en la que la chica huía del malo lograba ponerme en total suspenso. Su respiración agitada, su miedo al ver hacia atrás para ver si el asesino estaba cerca, sus ganas de detenerse... Eso lograba que me mordiera las uñas con nerviosismo esperando lo peor, mi ritmo cardiaco aumentaba un poco pero eso era todo. No había más reacción de mi parte. Y sentir lo que la chica sentía era algo terrible que te causaba agonía. Mi ritmo cardiaco había aumentado a mil por hora y mis pies pedían un descanso que no pensaba darles, era desesperante que el jardín fuera tan grande porque no podía encontrar la salida, mis manos temblaban desesperadas por encontrar la puerta que me sacaría de ese lío. Más disparos se escucharon en el jardín provo

