POV Michael La habitación se había convertido en un santuario de intimidad y redención. Mientras el murmullo de nuestras respiraciones se mezclaba con la tenue luz que se filtraba a través de las cortinas, el silencio se volvió cómplice de lo que estaba a punto de suceder. Alma, con la mirada aún vidriosa por el recuerdo y la emoción, se aferraba a mí, permitiéndome ser su refugio en medio de tantas tormentas internas. Mientras yo la miraba con la certeza de que, en ese instante, no existían miedos ni incertidumbres, solo la urgencia de entregarnos al amor que nos había sido negado a lo largo de todos estos años.. Con suavidad, besé la frente de Alma, dejando que mis labios transmitieran lo que las palabras no podían abarcar. Lentamente, mis manos se deslizaron por su cabello, acarician

