Nos quedamos besando en la cama, pude sentir detrás de mi espalda. Dos horas después, estábamos abrazados; desnudos. Bajo sus suaves sábanas, todo el día el era como una forma de decir que cada rincón estado impregnado de thiago. Sonreí, era mi primera vez y me sentía sumamente feliz. Tal vez había adelantado las cosas, pero quería experimentar. De igual forma nos habíamos cuidado yo ya tomé la pastilla anticonceptiva. Mi madre se había tomado el tiempo, explícame todo relacionado con el sexo. No había querido escuchar, pero menos mal que lo hice y tomaba de esas pastillas porque era muy irregular con mi periodo. —Tú crees ¿que vamos a estar así durante muchos años más..? — le pregunté. —No lo sé... pero me gustaría que este momento fuera eterno —dijo y ya sentí con felicidad. Sonreí
Escanee el código QR para descargar y leer innumerables historias gratis y libros actualizados a diario


